Una combinación de terapias con oxígeno hiperbárico y una dieta cetogénica no tóxica aumentó en forma efectiva el tiempo de supervivencia de un cáncer agresivo en etapa de metástasis, según el resultado de un modelo de investigación con ratones.

El estudio, difundido el 5 de junio por la publicación Plosone, fue realizado por un equipo de investigación del Laboratorio de Investigación Biomédica Hiperbárica de la Universidad del Sur de la Florida, EE.UU. y dirigido por el Dr. Dominic D'Agostino, del Departamento de Farmacología Molecular y Fisiología de esa Universidad.

Dieta cetogénica contra el cáncer

No es la primera vez que se relaciona la acción de una dieta cetogénica en la lucha contra el cáncer. Efectivamente, se considera que la clave está en la forma en que las células obtienen su energía, algo que una dieta específica, en este caso la cetogénica, puede modificar.

Recordemos que la dieta cetogénica se basa en generar una situación de “citosis”, es decir, generar un estado similar al de estar en ayunas. Esto se logra por la restricción de energía y la restricción de alimentos ricos en glúcidos; estos son las formas biológicas primarias del almacenamiento de la energía como combustible de las células.

La restricción en glúcidos, hará que se consuman alimentos ricos en proteínas y grasas. Es por esto que una dieta cetogénica (como la dieta Atkins) obliga a un cambio fisiológico en la utilización del sustrato a partir del que se obtiene la energía, desde la glucosa a los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos.

Las células sanas normales se adaptan fácilmente a la utilización de cuerpos cetónicos como combustible, pero las células cancerosas carecen de esa flexibilidad metabólica y por lo tanto se convierten en vulnerables a la reducción de la disponibilidad de glucosa.

Aplicación combinada con oxigenación hiperbárica

Pero los tumores tienen también áreas bajas en oxígeno, lo que promueve el crecimiento del tumor y la diseminación metastásica. La oxigenoterapia hiperbárica consiste en respirar oxígeno al 100 por ciento, a elevada presión barométrica, saturando los tumores con oxígeno. Cuando se administra adecuadamente, tanto la dieta cetogénica y la terapia de oxígeno hiperbárico no son tóxicos y pueden incluso proteger los tejidos sanos, mientras que al mismo tiempo dañar las células cancerosas.

Cómo aumentó la supervivencia de los ratones

La metástasis, que es la propagación del tumor a diferentes lugares del organismo, es la principal causa de las muertes relacionadas con el cáncer en las personas, en más de un 90 %. La falta de terapias efectivas sigue siendo el mayor obstáculo en la cura contra esta enfermedad.

En el estudio, dos grupos de ratones con cáncer metastásico avanzado fueron alimentados, unos con una dieta alta en carbohidratos y otros con una restringida en carbohidratos – una dieta cetogénica estándar-. Los ratones partícipes de ambas dietas recibieron terapia de oxígeno hiperbárico (se aplica en una cámara especial y hace aumentar la cantidad de oxígeno en los tejidos; se ha usado últimamente para aumentar la resistencia física en deportes de alto rendimiento).

Aunque ambos tratamientos redujeron la progresión de la enfermedad de forma independiente, los animales que recibieron la dieta cetogénica combinada y la terapia de oxígeno hiperbárico vivieron un 78 por ciento más que los ratones alimentados con una dieta alta en hidratos de carbono estándar.

El cáncer como una enfermedad metabólica

La investigación, financiada por una donación de caridad, se inspiró en la investigación del profesor Thomas Seyfried del Boston College. El Dr. Seyfried ha avanzado en la teoría de que el cáncer es una enfermedad metabólica, inspirando el desarrollo de estrategias metabólicas para tratar y prevenir el cáncer.

Fuente: Plosone & Sciencedaily