Hoy, como cada 10 de octubre, se conmemora el Día de la Salud Mental, una jornada con la que se pretende sensibilizar a la población de la identificación, el tratamiento y la prevención de los numerosas enfermedades que puede atacar al cerebro, en algunos casos con resultados irreversibles. El último dato que arrojan los expertos en Psiquiatría dice que en España la cifra de casos psiquiátricos ha aumentado un 15 por ciento, como consecuencia de la crisis económica, que trae quebraderos de cabeza a los más de 4 millones de parados que actualmente tiene el país.

Observación de la persona en su vida diaria para conocer su estado mental

Para evitar males mayores y garantizar la salud mental de una persona, es imprescindible observar el comportamiento de la persona en determinados aspectos, algunos más cotidianos, como la manera de afrontar sus compromisos, competencias o responsabilidades diarias; y otras más complejas, que se presentan en el momento de afrontar situaciones traumáticas, como la muerte de un ser querido, o momentos difíciles, como quedarse sin trabajo. El comportamiento ante estos hechos permiten a los expertos establecer una tipología acerca del estado de salud mental de una persona.

El ejemplo de bienestar mental de Myers, Sweeny y Witmer

Tres psiquiatras norteamericanos quisieron desarrollar un ejemplo del modelo de bienestar mental, que incluía cinco áreas vitales: la esencia y la espiritualidad, trabajo y ocio, amistad, amor y autocontrol. A su vez, estos cinco factores los subdividieron en otros doce que implicaban el sentido del valor, el del control, el realista, la conciencia emocional, la capacidad de lucha, la solución de problemas y creatividad, el sentido del humor, la nutrición, el ejercicio, el sentido de autoprotección, el control de las propias tensiones y, por último, la identidad sexual y cultural. Cada uno de los estos puntos garantiza un buen funcionamiento de la salud mental, según el citado modelo.

Falta de tratamiento en los países subdesarrollados

Mientras que en la sociedad actual llama la atención que el suicidio es la tercera causa de mortalidad entre los jóvenes que viven en países desarrollados, el problema más grave lo sufren aquellos países sin apenas recursos económicos ni médicos, en muchos casos, donde el presupuesto destinado a este tipo de patologías apenas llega al 2 por ciento del total que tienen para Sanidad. De ahí que el lema de 2011 sea Invirtamos en salud mental. De hecho, desde la Organización Mundial de la Salud se hace hincapié en el dato de que en muchos países existe sólo un especialista en salud mental por cada millón de habitantes. De ahí la importancia de esta jornada y de que la población, especialmente la que cuenta con mayores recursos económicos, tome conciencia de la necesidad de ayudar para que todo el mundo tenga la posibilidad de disfrutar de una vida sana, saludable y con posibilidad de acceder al tratamiento de trastornos neurólogicos y mentales en el caso de que sean necesarios ya que, cogidos a tiempo, tienen solución.