El día1 de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas, designó el día 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.

La Asamblea rechazaba toda negación, ya fuera parcial o total, del Holocausto como hecho histórico y aprobaba la Resolución 60/7, condenando cualquier manifestación de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas en cualquier lugar del mundo.

La elección de esta fecha

El motivo de haber elegido el día 27 de enero para conmemorar a las víctimas del Holocausto se debe a que fue ese mismo día en 1945 cuando se produjo la liberación del mayor campo de exterminio nazi: Auschwitz-Birkenau (Polonia).

Auschwitz o la fábrica de la muerte

Este campo de concentración fue construido en 1940 en la ciudad de Oswiecim en Polonia (Auschwitz en lengua alemana) por orden del cabecilla de las SS, Himmler. Pronto fueron llegando a él millares de judíos, gitanos y enemigos políticos de diferentes países de Europa.

Aprovechando la mano de obra barata que suponían los reclusos, la compañía alemana J.G. Gernebindustry construyó, un año después, junto al campamento, una fábrica para la producción de caucho sintético. Además organizó la producción del lamentablemente famoso gas tóxico Zyklon, con el que serían asesinadas de forma sistemática millones de personas.

Tanto a este, como a otros campos de exterminio, los reclusos no paraban de llegar. En cuanto llegaban los trenes a la estación ferroviaria de Auschtwitz, los médicos y los oficiales clasificaban a los prisioneros: a los hombres y mujeres sanos se les daba un número y eran empleados al principio como mano de obra. A los ancianos, mujeres y niños les esperaba nada más bajar del tren la cámara de gas. No se llevaba registro de este último tipo de personas.

Hoy en día se considera que en Auschwitz perecieron unos cuatro millones de personas, en un 90% judíos, asesinadas en la cámara de gas, en los hornos, o fallecidas por hambre o enfermedades.

No se deben olvidar los sádicos experimentos médicos con los reclusos que se practicaban allí, como los efectos de nuevos fármacos, las repercusiones del hambre en los órganos internos o los métodos de esterilización masiva de mujeres mediante sustancias químicas o mediante la aplicación de rayos equis en los órganos sexuales. Muchos prisioneros fueron ejecutados solo para estudiar su esqueleto.

El tristemente conocido doctor Josef Menguele ("ángel de la muerte"), junto con otros médicos, realizaban atroces experimentos con los pacientes, examinándolos y después asesinándolos para volverlos a analizar.

Este campo de exterminio ha sido considerado como el símbolo del genocidio del pueblo judío.

En 1979 fue declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En la actualidad los campos son un museo que se puede visitar

Actualmente sus distintos pabellones son visitados por miles de personas. El viajero queda impresionado al ver el cartel de recibimiento de los antiguos presos donde puede leerse "el trabajo os hará libre", las cámaras de gas y hornos crematorios, o contempla horrorizado cómo las vías del tren llegan directamente al campo.

Commemoración de este día por los judíos

El día del Holocausto (llamado por ellos Yom ha-Shoah) no se trabaja en Israel, en honor a los 6 millones, aproximadamente de judíos muertos en los campos de concentración. Ese día a las 10:00 suenan las sirenas de alarma durante 2 minutos y todos los medios de transporte se paran permaneciendo todo el mundo en silencio. Muchos establecimientos públicos cierran y está prohibido emitir publicidad en los medios de comunicación.

Las Naciones Unidas se crearon a raíz de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, en la que se produjo el asesinato sistemático de millones de personas, entre ellas los 6 millones de judíos antes mencionados.

Dicho genocidio fue una de las causas que promovieron la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El respeto a estos derechos, sin distinción de raza, sexo, idioma o religión es uno de los puntos fundamentales de la Declaración.

Para no olvidar ni relegar al pasado estos crímenes contra la Humanidad, así como para ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro, es para lo que la Asamblea de las Naciones Unidas designó el día 27 de enero como día para recordar a las víctimas del Holocausto, e instó a los Estados miembros a elaborar programas educativos que inculcaran a las generaciones futuras las enseñanzas de éste.