El Día Internacional del Holocausto se celebra cada año el 27 de enero, desde que la Asamblea General de Naciones Unidas lo designara el 1 de noviembre de 2005, en memoria de seis millones de víctimas del exterminio nazi, la mayor parte de ellos judíos, en campos de concentración de la Alemania dominada por Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.

Se estima que con la "Solución Final", empleada por los nazis utilizando el gaseamiento, fusilamiento y otras medidas de asesinato en masa, murieron dos tercios de los judíos que vivían en Europa en 1939.

La ONU fijó esa fecha para conmemorar el Día Internacional del Recuerdo del Holocausto, porque el 27 de enero de 1945 el ejército soviético liberó Auschwitz- Birkenau, en Polonia, uno de los mayores campos de exterminio.

Además la ONU instó a que los Estados miembros a que realizaran programas educativos para dar a conocer a las futuras generaciones el holocausto judío y evitar que se repita.

Una resolución presentada por Estados Unidos e Israel

Esa decisión adoptada por 191 países miembros de la Asamblea General de la ONU se aprobó después de que Estados Unidos e Israel presentaran dicha resolución.

La ONU recordó que durante la Segunda Guerra Mundial unos seis millones de personas, la mayor parte de orígen judío, fallecieron en campos de concentración nazis. Pero además de los judíos, muertos por sus creencias religiosas, fallecieron otras personas consideradas "prescindibles" por los nazis.

Durante la inauguración, en marzo de 2005, del Museo de la Historia del Holocausto Yad Vashem, en Israel, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, recordó que "la repulsa al genocidio, al asesinato sistemático de seis millones de judíos y millones de otras personas fue también uno de los factores que promovieron la Declaración Universal de Derechos Humanos".

El Día de la Shoá recuerda en Israel, a los millones de judíos muertos en campos nazis

Desde que la ONU fijó ese día, en todo el mundo y especialmente en Israel se conmemora cada año el Día del Holocausto, denominado en Israel Día de la Shoá o Shoah (Día del Holocausto). Se celebran innumerables homenajes a los muertos, en los que además de recordar el sufrimiento y la ignominia de que fueron víctimas, exigen que jamás se repita este horror.

Ese día se paraliza en Israel toda actividad mientras los supervivientes y todo el pueblo judío ofrecen homenajes a sus muertos. Los supervivientes del Holocausto, residentes en Israel, unos 240.000 en 2009, y sus descendientes, recuerdan a las víctimas de la "Solución final" ideada por los nazis.

Entre los supervivientes del Holocausto está el presidente israelí, Shimon Peres, que se salvó de los nazis, al emigrar con once años a Palestina. Aunque Peres perdió a muchos familiares, entre ellos a su abuelo, víctima de los nazis junto a toda su comunidad, que murieron quemados tras ser encerrados por los alemanes en la sinagoga, a la que prendieron fuego.

Aunque en Israel la fecha oficial para conmemorar la Shoá es el 21 de abril, día en que los judíos celebran en Auschwitz la "Marcha de los vivos". En esa data, los superviventes realizan una emotiva caminata de tres kilómetros, la distancia que separa los campos de concentración de Auschwitz y Birkenau, en Polonia, donde se estima fueron asesinados un millón de personas.

La solucion final al problema judío

Este término fue acuñado por el teniente coronel de las SS Adolf Eichmann, el encargado de poner en marcha la "Solución final" al problema judío, que consistía en detener y deportar a todos los judíos de Europa y trasladarlos a campos de exterminio.

Pero el responsable de diseñar este plan fue el comandante de los Servicios Centrales de la Seguridad del Reich, Reinhard Heydrich, que la denominó Action Reinhard. Heydrich, a su vez recibió la orden de Hermann Göring, el lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe.

El principal arquitecto del plan sistemático para aniquilar a los judíos de Europa fue Heinrich Himmler, Comandante en Jefe de las SS y ministro del Interior, que en 1941 ordenó al General de las SS, Odilo Globocnick, que aplicara ese plan para matar a los judíos residentes en el Gobierno General.

Creación de campos de exterminio: Belzec, Sobibor y Treblinka

Para llevar a cabo esa orden se crearon tres campos de exterminio en Polonia: Belzec, Sobibor y Treblinka. En 1941 se puso en marcha la operación Action Reinhard, utilizando el gas Zyklon B, usado para los exterminios en masa.

Tras la Conferencia de Wannsee, realizada en enero de 1942, diversos funcionarios del gobierno nazi y jerarcas de la SS coordinaron con otras autoridades el exterminio en masa de todos los judíos europeos y acordaron que se registrara toda Europa, para encontrar y deportar a los descendientes de judíos a esos campos de exterminio.

En enero de 1942, las SS empezaron a gasear a los judíos en su mayor campo de concentración, Auschwitz-Birkenau, adonde llegaron dos meses después trenes con judíos deportados, en una operación que organizó Adolf Eichmann.

En julio de 1942 Heinrich Himmler ordenó ampliar el campo de Birkenau para internar a otros 200.000 presos y construir cuatro crematorios con cámaras de gas, que empezaron a funcionar en 1943.

Además Himmler exigió en 1942 que todos los judíos fueran trasladados a Auschwitz o Majdanek, donde iniciaron las ejecuciones masivas entre mayo y julio de 1944, mientras que otros judíos fueron gaseados en camiones, en el campo de Chelmno (Polonia).

Asesinados por su religión, étnia, taras físicas, tendencias sexuales o ideas políticas

En estos campos de exterminio nazis, además de por su religión, como en el caso de los judíos, también fueron aniquilados a causa de su origen étnico, minorías como los gitanos. Otros fueron asesinados por sus taras físicas o psíquicas, como ocurrió con enfermos psiquiátricos o minusválidos, o por su orientación sexual, como les ocurrió a miles de homosexuales.

Asimismo los nazis asesinaron por sus creencias políticas a comunistas o a repúblicanos españoles, exiliados en Europa tras la Guerra Civil española, a los que la dictadura de Franco denominó "rojos que no eran españoles".

Según los datos recogidos por el profesor Alfons Aragoneses de la Universidad Pompeu Fabra, coordinador de la Base de Datos de la Deportación Española a los Campos Nazis, que publicó La Vanguardia el 7 de septiembre de 2010, unos 10.000 españoles fueron deportados a los campos de exterminio nazis, entre 1940 y 1945, de los que fallecieron alrededor de 5.000, la mayor parte en Mauthausen-Gusen, en el llamado el "Campo de los españoles".