El Día Internacional de la Mujer o Día de la mujer trabajadora, fue propuesto por primera vez por la política socialista alemana Clara Zetkin durante la Conferencia de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague en 1910 y se instituye el 8 de marzo por la ONU, para recordar el suceso ocurrido en Nueva York donde mueren calcinadas en una fábrica textil 146 mujeres que permanecían encerradas como protesta por los bajos salarios; desde entonces a la fecha, es una fecha donde se recuerdan los derechos de la mujer para ocupar cargos públicos, estudiar y trabajar, así como para terminar con cualquier tipo de discriminación.

Cada 8 de marzo también es un día propicio para recordar y conocer a algunas mujeres que con su ejemplo de lucha y fuertes convicciones, han dejado una huella importante en el mundo y han sido una fuente de inspiración para el género femenino.

Marie Curie y su aportación científica

Marie Curie nació en Varsovia (1867), fue una física de origen polaco, que desde temprana edad demostró gran capacidad para la observación y el estudio. Su sueño era desarrollarse como científica, algo inaceptable en su época, donde la mujer sólo podía dedicarse al hogar y al cuidado de los hijos.

Siendo esposa de Pierre Curie, descubrió la radiactividad del torio y aisló el radio. Marie Curie se convirtió en la primera persona en recibir dos premios: el premio Nobel de Física en 1903 y el Premio Nobel de Química en 1911.

También fue la primera mujer en dar clases a universitarios; murió en Sallanches en 1934 debido a una anemia aplástica producida por su constante exposición a las radiaciones. Fue una mujer brillante que en vida se le escatimaron reconocimientos por los prejuicios existentes sobre la figura femenina.

Simone de Beauvoir, filósofa y escritora

Simone de Beauvoir nace en París (1908-1986), fue una de las más grandes feministas y una escritora de ensayos, novelas, teatro y memorias.

Sus novelas defienden tesis existencialistas; en 1954, cuando publica la novela Los mandarines recibe el Premio Goncourt de Francia. Fue compañera y discípula de Jean-Paul Sartre y su tipo de relación amorosa resultó muy desconcertante para una época tan conservadora.

Su aportación al feminismo fue muy significativa y hasta la fecha se siguen sus ideales de crearse tanto para hombres como mujeres una igualdad, eliminando el sistema donde existe un sexo dominado y un sexo dominador.

Frida Kahlo y su estilo introspectivo

Frida Kahlo nació en Coyoacán, México (1910-1954), fue una pintora cuya obra se caracterizó por ser muy personal y una síntesis de elementos expresionistas, surrealistas y una temática popular.

Kahlo tuvo una vida marcada por el sufrimiento físico que la obligó a permanecer mucho tiempo de su vida postrada en una cama, debido a una poliomielitis y a diversas lesiones provocadas por un accidente, lo que finalmente dio por resultado la amputación de una de sus piernas; sin embargo, su personalidad fue la de una mujer fuerte, apasionada y decidida.

Fue esposa del muralista Diego Rivera con quien tuvo un matrimonio complicado por las infidelidades de ambos y porque Frida no logró tener hijos, lo que los llevó a un divorcio que sólo duró un año porque Rivera le pide matrimonio nuevamente al enterarse que estaba muy enferma.

Kahlo y Rivera fueron miembros del Partido Comunista Mexicano por lo que a la muerte de Frida el féretro fue cubierto por la bandera del partido.

Madre Teresa de Calcuta, religiosa albanesa

Madre Teresa de Calcuta (1910-1997, Calcuta), fue una religiosa de origen albanés que vivió en India. Su arduo trabajo y entrega sin límites en favor de los pobres y su gran humanidad le valieron el Premio Nobel de la Paz en 1979 y el ser beatificada por el Papa Juan Pablo II en 2003.

En 1950 empezó a ayudar a las personas enfermas de lepra y en vida fundó la orden de las Misioneras de la Caridad en 1963, cuya principal función era enseñar a leer a los niños pobres de la calle.

La Madre Teresa creó diversas órdenes religiosas alrededor de todo el mundo que respondían a las necesidades físicas y espirituales de los más pobres y enfermos.

Rigoberta Menchú, activista indígena

Rigoberta Menchú nace en Guatemala en 1959, es una activista de los derechos de los indígenas guatemaltecos y ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1992.

Viviendo el racismo e injusticias que padecían las familias indígenas se interesó desde muy joven por la lucha en contra de la violación de los derechos humanos.

En lugar de unirse a la guerrilla como muchos de sus connacionales, Menchú optó por la lucha por medio de campañas pacíficas en contra del régimen guatemalteco lo que le valió tener que exiliarse de su país; lo anterior no le impidió convertirse en la representante de los pueblos indígenas de su país y en su portavoz sobre sus necesidades y sufrimientos.