La Policía Federal detuvo el pasado 20 de enero a siete presuntos miembros del Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), entre los que se ha identificado a José Lozano Martínez, “El Lozano”, de 21 años de edad, al que se le atribuye la participación en la ola de asesinatos que aterrorizó el enclave turístico de Acapulco, Estado de Guerrero, a principios de año.

Jefe de la célula del Cártel Independiente de Acapulco

“El Lozano” es considerado por las autoridades policiales como el jefe de sicarios de la célula de esta organización criminal, escindida del cártel de los Beltrán Leyva tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva el año pasado en una lujosa urbanización privada de Cuernavaca, en el Estado de Morelos.

Según la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Lozano participó con su célula en los asesinatos de 22 personas, que aparecieron asesinados a tiros y 15 de ellos decapitados en el aparcamiento del centro comercial Plaza Sendero, acción que inicialmente se le atribuyó por parte de las autoridades policiales al Cártel de Sinaloa, que lidera Joaquín “El Chapo” Guzmán.

El operativo que culminó con la captura de los siete miembros del CIDA tuvo lugar en el Fraccionamiento Las Playas, en la Avenida López Mateos de Acapulco, donde se interceptó un convoy de vehículos, que intentaron escapar al percatarse de la llegada de los elementos de la Policía Federal, iniciándose una persecución que finalizó frente al hotel Flamingos, donde se entabló un enfrentamiento a tiros, tras el que se detuvo a dos de los sospechosos.

Cinco presuntos miembros del CIDA intentaron huir a pie, siendo alcanzados metros más adelante, sobre la calle Flamingos, cerca del motel El Cielo.

Responsables del asesinato de 20 turistas michoacanos

Los narcotraficantes pertenecían a la facción del cártel de los Beltrán Leyva que se alineó junto al que fuera lugarteniente de Arturo Beltrán Leyva, Edgar Villarreal “La Barbie”, detenido en 2010 por la Policía Federal. Este grupo, que actúa con extrema violencia, también ha sido responsabilizado del asesinato de 20 ciudadanos procedentes de Michoacán, que fueron secuestrados y ejecutados el pasado 30 de septiembre de 2010 en Acapulco, Estado de Guerrero, cuando fueron confundidos con miembros del grupo criminal La Familia Michoacana.

Esta acción criminal fue reconocida por Carlos Montemayor González “El Charro” suegro de “La Barbie” y su sucesor al frente del cártel tras la detención de este. “El Charro” asumió el error cometido con los turistas michoacanos al ser interrogado tras su detención.

En esta operación policial fueron arrestado Jaime Campos Ruiz, “El Chueco” de 37 años, José Ignacio Aguirre Bahena, “El Pandilla” de 37 años, Juan Carlos Coria López, “La Rana” de 31 años de edad, Hugo Tilapa Anzo, “El Luna” de 22 años, Antony Edwin Eduardo, “El Pewee” de 20 y el menor de edad Kevin N., de 17 años de edad.

En el operativo se les requisaron siete armas largas, dos armas cortas, una granada de fragmentación, 13 cargadores, dos pecheras para arma larga, dos chalecos tácticos y un chaleco antibalas, una báscula, máscaras, teléfonos móviles, ocho vehículos, dos paquetes de droga sintética “cristal” y 15 dosis de droga.

Acapulco, zona de guerra

Un sangriento fin de semana dejó un saldo escalofriante de muertes por la violencia desatada en la guerra que los cárteles libran en Acapulco por el control de esta plaza. En el Estado de Guerrero se disputan el control del narcotráfico las organizaciones criminales de Los Zetas, La Familia Michoacana y El Cártel Independiente de Acapulco, en una escalada de violencia imparable. El puerto de Acapulco es considerado una importante vía de entrada en México de la cocaína procedente de Colombia que después se distribuye en Estados Unidos.