Destructor de taquillas

El orígen del término "blockbuster"

Wanted (2008, Timur Bekmambetov) - Universal Pictures
Wanted (2008, Timur Bekmambetov) - Universal Pictures
Una breve reseña para entender de qué hablamos cuando hablamos de "superproducciones cinematográficas".

El término summer blockbuster apunta hacia aquellos filmes orientados a la abundancia de las escenas de acción, explosiones y excesos de todo tipo. Estas películas suelen estrenarse en la época de mayor consumo de cine, que es el verano.

Origen de la definición

Si buscamos la palabra “blockbuster” en un diccionario, lo primero que encontramos es ‘una bomba de enorme capacidad explosiva’. La definición del diccionario inglés Oxford hace referencia a las bombas que pesaban más de 4000lbs (aproximadamente unos 7264kg), utilizadas en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de esta definición, los militares no han utilizado dicho término para referirse a este tipo de bombas.

Origen cinematográfico

Ya desde inicios de la Segunda Guerra, algunos filmes eran denominados ‘blockbusters’, por el éxito rotundo de taquilla que habrían cosechado.

Uno de estos ejemplos es “Lo que el viento se llevó”, estrenada un 15 de diciembre del año 1939, tres meses después de iniciada la guerra. Con un presupuesto de U$S 3.900.000, obtuvo una ganancia de U$S945.000 en tan sólo tres días. La rentabilidad total de la película, teniendo en cuenta todos sus re-estrenos (en los años 1947, 1954, 1961, 1967, 1989 y 1998 respectivamente) ascendería a los U$S 198.680.470 ¡sólo en los Estados Unidos!

Destruyendo la taquilla

Muchos años más tarde, una de las películas que volvería a retomar el término blockbuster sería “Tiburón” (Jaws), dirigida por Steven Spielberg. Estrenada un 20 de junio de 1975, en pleno auge del verano en los Estados Unidos, se coronó como uno de los mayores éxitos de taquilla de su época.

Desde el día de su estreno hasta dos meses después, la película recaudó, solamente en su país de origen, unos U$S 100.375.045, partiendo de un ajustado presupuesto de doce millones de dólares –no tan ajustado para aquella época–, más gastos de marketing y publicidad por cuatro millones más. Lo que se considera un rotundo éxito.

No tan deprisa

¡Atención! No todos los filmes que han sido exitosos en la taquilla son considerados summer blockbusters. El término, como antes hemos señalado, se refiere mayormente a thrillers ó filmes de acción. Aunque hoy en día la definición abarca títulos de ciencia-ficción, películas épicas y hasta dramas y filmes románticos, ambientados en un contexto de acción como, por ejemplo, aquellos filmes que relatan una historia de amor y tragedia en tiempos de guerra, o los filmes del género cine catástrofe.

En la actualidad, un blockbuster puede nacer de una menuda inversión de varios millones de dólares. La película de mayor presupuesto hasta el momento ha sido nada más y nada menos que “El Hombre Araña III” (Spiderman III, 2007). El filme tuvo un costo de U$S 258.000.000. Lamentamos defraudar a quienes pensaban que Titanic era la producción más cara; su realización habría tenido un costo de unos U$S 58.000.000 menos que Spiderman III.

La fórmula del éxito

¿Qué necesita una empresa productora de películas para asegurarse un éxito en la taquilla? El mejor lugar para buscar esta respuesta es la estadística y los lugares más comunes de este tipo de filmes.

Los ingredientes son mayormente conocidos: un actor consagrado como (anti)héroe de acción, una bella actriz para hacerle compañía en la pantalla, otro actor consagrado en el papel del villano y una premisa con la cual fácilmente puedan identificarse los espectadores, es decir, alguna trama que pueda ser aplicada a un contexto social o histórico actual.

Por ejemplo, la destrucción del mundo que conocemos, un ataque terrorista, una invasión extraterrestre y ¿por qué no? ¡Muertos vivientes! Sumémosle a esta combinación unos efectos especiales realizados con tecnología de punta, y una banda sonora a cargo de embravecidos compositores de la talla de Hans Zimmer, Howard Shore o Danny Elfman.

El resultado son filmes como “Armageddon“ (1998), “Pearl Harbor” (2001) ó, más recientemente, “Se Busca” (2008) y “2012” (2009), del director alemán Roland Emmerich.

Destruídos por la crítica

En realidad, son escasos los largometrajes que obtienen una respuesta favorable por parte de los críticos. No es lo mismo leer la crítica de esta clase de filmes en la revista RollingStone –que apunta más a lo que entendemos por “crónica cinematográfica”– que leer un análisis de Roger Ebert, uno de los críticos más aclamados en el mundo del cine contemporáneo y, por cierto, uno de los más duros y difíciles de complacer.

Conclusión

Los summer blockbusters son, en muchas ocasiones, producciones con una tendencia más orientada al consumo masivo que a la calidad de aquello que se consume. Nótese que cuando hablamos de “calidad” nos referimos a la estructura del guión y el desarrollo de los personajes.

Orientados a un público universal –o universalmente consumista–, son filmes que suelen gustar, entretener y hasta emocionar al espectador, dado que es allí donde apuntan exactamente sus pretensiones.

Podemos encontrar mensajes bien claros si leemos entre líneas el discurso de cada realizador, pero en el fondo de la cuestión se trata sólo de relajarse, disfrutar de unas dos horas en las cuales podemos fantasear con la destrucción del planeta, invasiones alienígenas u hordas interminables de zombies hambrientos.

Christian Kleinhempl, 2012

Christian Kleinhempl - Nacido en Buenos Aires, Argentina, se desempeña como colaborador de Suite101.net desde el año 2009, dedicado a la ...

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