Actualmente la ciudad tiene alrededor de 900.000 habitantes, una cuarta parte de la población de Croacia. Zagreb, su capital, es una ciudad barroca condecorada por bellos jardines que oscila entre el Mediterráneo y las influencias eslavas. Los llamativos mercadillos al aire libre, la Catedral o la iglesia de San Marcos son, junto a sus jardines, paseos y sus rincones con encanto, motivos sobrados para que Zagreb sea un lugar digno de conocer.

Zagreb y su historia

Los documentos más antiguos de Zagreb datan de 1094. La ciudad está construida en torno a dos aldeas, situadas en dos colinas vecinas: Kaptol, donde se encuentran los restos de las antiguas murallas e impera la religiosidad y monumentalidad de su catedral; y Gradec, centro de la vida política y comercial. Ya en el siglo XVIII y XIX se añadió la parte baja de la ciudad, impregnada de palacetes neoclásicos ligados a las poblaciones primigenias por diversos edificios de estilo barroco. La unificación final de los dos núcleos de forma plena, se produce en el siglo XIX.

Arte y arquitectura en Zagreb: una ciudad emergente

Hoy en día, la ampliación de la zona nueva de la ciudad emerge artísticamente, impulsada por la reciente inauguración del Museo de Arte Contemporáneo. Toda la ciudad de Zagreb es una explosión de arte, incluso sus calles donde se improvisan conciertos y espectáculos. El gran Teatro Nacional de Zagreb es seguramente uno de los principales símbolos arquitectónicos y artísticos de la ciudad, así como la calle Radicev, con ese aroma bohemio, donde están las galerías de arte más importantes de la capital croata.

Plaza Ban Jelacic. Camino de la ciudad baja: El Teatro nacional de Croacia

La plaza, junto a su fuente, es el lugar primigenio desde donde se desarrolló la ciudad original. Rodeada de hermosos palacios neobarrocos, podemos admirar la gran estatua de bronce del Ban Josip Jelasic a lomos de su caballo, uno de los padres de Croacia. Por angostas calles se llega a la ciudad baja, desarrollada bajo los muros de Kaptol y Gradec; fue durante siglos un barrio humilde de casas improvisadas, regenerado a principios del siglo XX a base de una urbanización planificada con calles rectas y regulares. Llegando a la Plaza de las Flores -llamada así por la gran cantidad de floristerías-, se desemboca en la Plaza del Mariscal Tito donde se encuentra el citado Teatro Nacional de Croacia, inaugurado bajo el mandato del emperador austro-húngaro Francisco José I, y la sede del Rector de la Universidad de Zagreb. Allí, empiezan los esplendorosos jardines, una zona verde que forma una especie de herradura que desemboca en el jardín botánico de la ciudad.

Barrio de Kaptol: Catedral de Zagreb

En la cima de Kaptol se encuentra la catedral de Zagreb, de estilo barroco con dos torres neogóticas de más de 100 metros, consagrada a la Asunción de la Santísima Virgen. El magnífico templo, donde inicialmente se erigió, a comienzos del siglo XIII, era una pequeña iglesia, la cual fue reformándose y ampliándose a lo largo de los siglos, añadiendo nuevos estilos artísticos y sobreviviendo a diversos terremotos y conflictos bélicos. En su interior conserva valiosísimas obras de arte, como un incunable tríptico de Alberto Durero.

Barrio de Gradec: La puerta de piedra y la Iglesia de San Marcos

La visita continúa, llegando a la siguiente colina, Gradec, donde se sitúa la Puerta de Piedra. Sus arcos sirvieron de entrada a la capital croata en la antigüedad durante varios siglos y junto a ella se halla una pequeña capilla, con una imagen de la virgen que protege la entrada a la ciudad. La virgen se considera milagrosa ya que, en 1731 un desastroso incendio destruyó las estructuras de madera de la puerta anterior a la actual, pero el retrato sobrevivió milagrosamente. Por ello, en dicho lugar, siempre hay fieles en la oración y dando gracias por los favores recibidos.

Muy próximo a este lugar, en la plaza del mismo nombre, se encuentra la Iglesia de San Marcos, con su techo particular, evocando la Catedral de San Esteban en Viena, realizado en azulejos de colores que representan el escudo de armas de la ciudad así como los símbolos de Croacia, Dalmacia y Eslovenia.

La Torre de Kula Lotrscak

En medio de magníficos palacios barrocos, se alza la Torre de Lotrscak, vestigio de la antigua fortificación principal que defendía Zagreb. En esta torre hay un funicular, en funcionamiento desde 1891 que lleva a las proximidades de la torre y al Paseo Strossmayer, abierto sobre el trazado de la antigua muralla, en la parte más elevada de la ciudad, desde donde se pueden contemplar unas maravillosas panorámicas.

Artesanía de Croacia. Regalos y recuerdos para todos los bolsillos

Las corbatas comunes o ‘lazos de Seda’, una invención de los soldados croatas del siglo XVIII, es un buen recuerdo de Croacia; así como sus peculiares sombreros, paraguas artesanales hechos a mano, corazones de pan de jengibre rojo, velas, mostaza, licores y jabones 100% naturales. Si se desea realizar un regalo con cierta categoría, se puede obsequiar la elitista marca de plumas estilográficas Penkala (Slavoljub Penkala inventó la mecánica pluma estilográfica en 1906 en Zagreb.) Otro regalo para quedar muy bien con nuestras amistades, lo podemos obtener a 33 Kilómetros al oeste de Zagreb, en el pueblo de Samobor, donde se encuentra una fábrica de Cristal artesanal. Su enorme variedad de vasos, jarras, ensaladeras y floreros (todos de extrema pureza y hechos a mano) es una buena idea para un regalo con estilo, recuerdo de Croacia.