Camboriú es un balneario ubicado en el estado sureño de Santa Catarina, a poco menos de 85 kilómetros de Florianópolis. En general, es visitado por familias, grupos de amigos y, aunque no se destaca como destino romántico por excelencia, muchas parejas suelen deambular por sus playas. Breve viaje informativo con datos elementales sobre este cálido lugar.

Cómo llegar

Aunque se trata de una ciudad importante del estado aún no posee aeropuerto internacional. No obstante, su proximidad a “Floripa” permite llegar con una interesante combinación entre aéreos y ómnibus que no demoran más de un par de horas, dependiendo del servicio contratado.

Otra de las formas de acceso es en auto, tanto desde Argentina como desde otros puntos de Brasil. Para más información sobre rutas de viaje originadas en el país vecino se puede consultar el sitio Ruta0.

También hay empresas que ofrecen el traslado en ómnibus comerciales, pero si bien se trata de una alternativa económica, la duración del trayecto desde un origen internacional supera las 24 horas.

¿Hoteles o apartamentos? Dónde dormir en Camboriú

Ciudad grande y populosa sin agotar. Alegre, y mucho. Eso es Camboriú, un destino que ofrece variedad suficiente para saciar todos los gustos, tanto en materia hotelera como en atractivos turísticos.

El tipo de alojamiento clásico en todo Brasil son las posadas, aquella extraordinaria y sutil combinación de servicios de hotelería con toques de rusticidad. Suelen ser la mejor opción si se consideran tanto la relación precio–calidad como la calidez familiar del ambiente que poseen.

Sin embargo, no solo en las posadas concluye la diversidad sino que también hay hoteles y campings para los más aventureros, además de hostels para los viajeros ávidos de socializar, sin descontar la vasta cantidad de apartamentos en alquiler.

El clima y el turismo: cuándo viajar

El estado de Santa Catarina posee un clima templado en verano y un poco más frío en invierno. Por esto se convierte en un destino ideal para las vacaciones estivales. Sin embargo, las temperaturas medias anuales varían entre los 15 y 24 grados Celsius, por lo cual es un sitio también óptimo para visitar en épocas invernales.

A partir del otoño pueden realizarse atractivos paseos por la avenida Atlántica, disfrutar de la impresionante hotelería y todas las actividades tradicionales propias de las urbes, pero en un marco de peculiar belleza.

Las playas: la mejor excusa para visitar Camboriú

Aquella intensa vegetación que protege bellísimas playas seduce a caminatas sobre la cálida arena que se pierde en senderos arbolados. Pero no todo es sol, playa y mar en la ciudad. Camboriú también ofrece actividades para todo tipo de turismo.

  • Para los viajeros inquietos: una escapada de un día a Porto Belo, un sitio interesante para hacer caminatas en el monte y conocer un estilo de vida más relajado.
  • Para aquellos que quieran huir de la urbe pero no demasiado: una visita a Ilha das Cabras, localizada a poco más de un kilómetro de la ciudad, constituye una alternativa ideal para mezclar relax con aventura.
  • Para quienes se derritan por las compras: múltiples negocios que venden desde el clásico souvenir hasta indumentaria de grandes marcas.
Cerveza, playas, shopping, caminatas. Un paisaje diferente, siempre en armónica diversidad cultural, se impone en el sur brasilero como escapándose de las sensuales imágenes de otras ciudades más al norte. Camboriú, se afianza como uno de los sitios turísticos preferidos por los argentinos, no solo por la distancia y accesibilidad de precios sino también por su cercanía al litoral, que le da un halo campestre muy especial.