Al llevar su nombre dinástico fue Felipe de Borbón la elección lógica que como máxima autoridad despidiera un navío tan carismático y simbólico.

Así en un muelle de la Base de Rota, el Ministro de Defensa, el Jefe de Estado Mayor de la Armada el Almirante Jefe de la Flota, el propio comandante del portaaviones así como una representación de la tripulación, de veteranos que sirvieron en el navío y familiares, esperaron breve tiempo la llegada del Príncipe Felipe que fue recibido en el barco que lleva su nombre con los máximos honores navales, tres vivas a España y 21 salvas de ordenanza.

Tras subir a bordo el barco abandono el muelle camino a su homenaje de despedida en alta mar en medio de los vítores y saludos de tripulantes y veteranos que desde el muelle se despidieron de su barco.

Ultima navegación en escuadra

El "Príncipe de Asturias" empezó a navegar a alta mar donde le esperaba su relevo el Buque de Proyección Estratégica, BPE, "Juan Carlos I" y las fragatas "Reina Sofía", "Victoria" y "Santa María" que habitualmente han sido su escolta y con el resto de la clase de fragatas F-80 formaban el Grupo Alfa de la Flota, portaaviones y escolta, el verdadero músculo de la Armada Española.

Al llegar al punto de encuentro el portaaviones se colocó en formación en paralelo con el "Juan Carlos I" con las fragatas en proa y así iniciar una navegación en escuadra que sería la última que realizaría el navío, simultáneamente helicópteros H-500 y SH-60 "Seahawk" realizaban pasadas a alrededor de la formación.

Llegados a un punto la formación se disloco y el BPE y las fragatas rompieron la formación para ocupar su posición para un desfile naval en honor del portaaviones.

Desfile aeronaval

Con todo el acto siguiente justifico el calificativo del "Príncipe de Asturias" como portaaviones cuando un caza Harrier de la Armada aterrizó, apontó, en la cubierta del navío para despegar en vertical minutos después, como homenaje a los mas de 9.000 apontajes y despegues de este avión de combate en la cubierta del portaaviones.

Esta exhibición aérea dió tiempo para el desfile naval que por la amura de estribor empezó el "Juan Carlos I" seguido por la "Reina Sofía", la "Victoria" y la "Santa María". Todos los buques con su tripulación formada en cubierta en formación de honores saludando y dando los vivas a España que en la ordenanza se especifica que deben darse en honor a un navío que se retira.

Tras el desfile naval el desfile aéreo con una muestra de todas las aeronaves que han servido en el "Príncipe de Asturias" y que se distribuyen en las diferentes escuadrillas de la Arma Aérea de la Armada, de este modo el paso de aeronaves se inicio con los helicópteros AB-212 de la 3ª Escuadrilla, los SH-3D "Sea King" de la 5ª, los MD-500 de la 6ª y finalmente los cazas Harrier de la 9ª Escuadrilla.

La última singladura

Fue el final del homenaje, una foto de grupo del Príncipe Felipe de Borbón junto con la tripulación en la cubierta de despegue cerro el acto, unas horas después el mismo Príncipe de Asturias pilotando un helicóptero "Seahawk" realizó el último despegue de una aeronave de la cubierta del portaaviones. De no variar los planes este seria el último despegue, un total de 28.000 en 25 años de historia, de una aeronave en la cubierta de este navío.

Tras esta operación aérea, el buque continuó su singladura al puerto del Ferrol donde llego tras dos breves días de viaje, a la entrada a la rada una pequeña formación de veleros y barcos de recreo le siguió rindiéndole un espontaneo homenaje antes de atracar en el muelle.

Ahora seguirá el proceso de desmilitarización y desmovilización del buque que a posteriori pasará a subasta pública en la que se decidirá su destino final.

La significación de este navío para la Armada Española, su historia y sí la decisión de desmovilizar el barco y darlo de baja ha sido o no una decisión correcta es algo que merece debatirse en otro articulo.