En el Estado de Arizona (Estados Unidos), enclavado entre las ciudades de Nogales y Tucson se encuentra el Desierto de Arizona. Su gran dimensión representa un peligro para los miles de inmigrantes indocumentados que intentan ingresar a Estados Unidos desde suelo Mexicano de una manera ilegal.

Belleza engañosa del desierto

Para los amantes de la naturaleza luce espectacular. La combinación de arena, cactus y arbustos, así como montañas erosionadas por el viento, resulta un deleite para los ojos. Sin embargo, al internarse en este desolado lugar, se descubren algunos secretos que encierra el Desierto de Arizona.

Lo primero que llama la atención, sin duda, son los cientos de cruces a lo largo de sinuosos caminos y veredas. Las cruces representan tumbas de algún inmigrante fallecido en ese preciso lugar, un recuerdo a la memoria de ese ser humano.

A la orilla del camino, a simple vista, se pueden apreciar envases plásticos que una vez estuvieron llenos de agua, bolsas con restos de alimentos, latas vacías de comida enlatada y mochilas llenas de ropa. Todos estos, artículos que utilizan los inmigrantes en su travesía hacia Estados Unidos.

Los peligros del desierto

El aumento en vigilancia y el uso de alta tecnología para detectar a los inmigrantes por parte de la patrulla fronteriza, ha obligado a los traficantes de personas a buscar rutas lejanas y peligrosas. El desierto de Arizona se ha convertido en el lugar favorito de los “coyotes” por lo remoto del lugar.

Las altas temperaturas del desierto, representan el mayor peligro para los que intentan cruzar la frontera a través de él. La mayoría de muertes ocurren por insolación o deshidratación. Asimismo, las personas se exponen a la mordedura de serpientes venenosas y a los animales ponzoñosos.

Los peligros a los que se exponen los inmigrantes no solo radican en el desierto. Un gran número reporta haber sido asaltado, golpeado y abandonado por los “coyotes” y bandas de asaltantes; de pronto, se encuentran perdidos deambulando y buscando una salida. Cientos de mujeres son golpeadas y violadas y en casos extremos son asesinadas.

Inmigrantes muertos, estadísticas alarmantes

Aunque las estadísticas varían los inmigrantes muertos se cuentan por miles. Tan solo en el año 2007 en los primeros seis meses, 275 mexicanos perdieron la vida según la Cámara de Diputados de México.

De acuerdo con la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona, 183 inmigrantes fallecieron en el intento de cruzar la frontera de una manera ilegal en el año 2008 y 206 durante el año 2009. Se calcula que más de 10.000 personas han perdido la vida en los últimos 10 años en su intento de ingresar al país norteamericano.

Debido a lo desolado de la región, muchos cuerpos son encontrados en avanzado estado de descomposición. Otro factor más que hace imposible determinar la identidad de las víctimas, se encuentra en los altos costos de las autopsias. Muchos casos no se pueden documentar debido a que decenas de cuerpos nunca son reclamados. Algunos restos simplemente son enterrados en cementerios a la orilla del camino.

Grupos humanitarios al rescate

El lado humano y positivo en esta región, se encuentra en grupos y organizaciones sin ánimo de lucro, que se dan a la tarea de buscar a inmigrantes extraviados. Estas organizaciones, patrullan distintas áreas del desierto trayendo consigo agua y comida para ayudar a las personas. Cientos han sido rescatados cuando sus esperanzas de salvación se habían agotado.

Grupos como: “la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona”,“No Más Muertes”,“Fronteras Compasivas”, e incluso el “Equipo de Búsqueda, Rescate y Traumatología de la Patrulla Fronteriza”, (BORSTAR por sus siglas en inglés), contribuyen a salvar cientos de vidas en este bello y peligroso desierto.