Es normal sentir confusión al quedar embarazada, especialmente si se trata del primer hijo. Por un lado tenemos las indicaciones del obstetra, médico profesional con años de experiencia y estudio que ha tratado a cientos de mujeres en nuestras circunstancias, y por el otro tenemos los consejos y las recomendaciones de familiares, amigos y, a veces, de desconocidos.

De repente la “panza” se vuelve propiedad pública y una siente que cada persona tiene algo para opinar sin importar si dicho comentario es bienvenido o no.

Sugerencia por aquí, advertencia por allá: la mayoría de las veces son comentarios bien intencionados (algunas veces no tanto). Sin embargo, estas intromisiones pueden dejar a la madre en un estado de desorientación, sobre todo si dichos comentarios se contradicen con los del médico.

Lo más conveniente es sonreír, agradecer el consejo y no llevarle mucho el apunte. A continuación, algunos de los mitos más populares… y la verdad detrás de ellos.

Mito: "Se puede predecir el sexo del bebé según la posición del vientre materno o el ritmo cardíaco del feto"

Este es un dicho muy popular. Mujeres mayores se acercarán a tocarte la panza y a tratar de predecir si tendrás un niño o una niña, dependiendo de la altura de tu vientre o de su forma. La realidad es que la apariencia de tu vientre nada tiene que ver con el sexo de tu bebé. Está relacionada a la edad gestacional, a si es tu primer hijo o no, a la posición de tu placenta y a la del bebé. El ritmo cardíaco del niño tampoco está relacionado con su género, sino con su edad gestacional.

Mito: "Tener relaciones sexuales durante el embarazo puede dañar al bebé"

Completamente falso en caso de que el embarazo se esté desarrollando de forma normal. Es recomendable seguir las indicaciones del obstetra: los médicos recomiendan llevar una vida sexual normal salvo que se presenten casos de placenta previa, parto anterior prematuro o sangrado vaginal anormal durante el embarazo.

De hecho, tener sexo durante el último trimestre puede ayudar a preparar al cuerpo para el parto, ya que en el acto sexual se liberan hormonas como la oxitocina, la cual puede ayudar a la maduración del cuello del útero.

Mito: "Si no satisfaces un antojo, a tu bebé le saldrá una mancha"

Nada tienen nada que ver los famosos antojos del embarazo con las manchas en la piel de tu hijo. No te preocupes si no tienes fresas a mano para satisfacer tu capricho, no verás una marca con forma de fresa en tu precioso bebé.

Mito: "Si tu madre o abuela no pudieron amamantar, tampoco podrás"

La habilidad para amamantar no es genética. De hecho, tampoco existe una “habilidad” para lactar. Todas las mujeres son capaces de producir leche y de llegar a mantener una lactancia exitosa a través del tiempo con el apoyo y el conocimiento adecuados.

Mito: "Teñirse el pelo durante el embarazo es peligroso"

Aunque una pequeña cantidad de tintura puede llegar a ser absorbida por la piel, la cantidad de químicos en ella no son suficientes para causarle daño al niño.

Mito: "¡A comer por dos!"

Es muy común que las señoras mayores aconsejen comer por dos personas cuando se está embarazada. A no seguirles la corriente o sólo conseguiremos aumentar de peso innecesariamente. Se aconseja aumentar un kilo por mes durante el embarazo, considerándose saludable un aumento de entre 9 y 15 kilos, dependiendo del peso inicial de la madre. Un aumento mayor podría acarrear problemas de salud para la mujer.

De seguro a lo largo de tu embarazo recibirás más comentarios de este tipo, lo importante es consultar a tu médico en caso de que algún consejo te genere duda.