La ciencia ha vuelto a ponerse al día con la ficción al descubrirse un planeta extrasolar por un equipo de astrónomos europeos. El anuncio sorprendió: hay por lo menos un planeta alrededor de uno de nuestros tres vecinos más cercanos: Alfa Centauri Bb, del sistema Alfa Centauri.

Con una distancia media de solo 4,3 años luz desde nuestro sistema solar, las tres estrellas que forman el sistema y sus planetas hipotéticos habían encontrado un lugar en las obras de ciencia ficción, entre ellas los famosos relatos breves de “Guerra con Centauro” o “Impostor “de Philip K. Dick o el cinematográfico “Avatar” de James Cameron. Ahora sabemos que al menos uno de estos mundos imaginarios es real.

Respecto de los planetas hipotéticos, recordemos que en Avatar, la acción se ubica en Pandora, un satélite del planeta gigante gaseoso Polifemo, del sistema de Alfa Centauri A. Alfa Centauri es un sistema de tres estrellas, denominadas A, B y C (Alfa Centaruri A y B son similares al Sol, Próxima Centauri es una enana roja, la más cercana a nosotros del sistema).

En el caso del exoplaneta real que se ha encontrado, denominado Alfa Centauri Bb, además de su proximidad al sistema solar, provoca interés por su tamaño y composición, ya que es apenas más grande que la Tierra y de superficie rocosa; ahora bien, no se querrá aventurar una caminata sobre su superficie, ya que por su temperatura habrá que mirar con cuidado donde se ponen los pies.

Cercanía de Alfa Centauri Bb a su estrella

El planeta se encuentra a unos ocho millones de kilómetros de Alfa Centauri B. Esto es una distancia - de casi ocho veces - más cercana que Mercurio del Sol.

De hecho, se cree que sobre la mayor parte de su superficie padece un calor infernal. Su cercanía a la estrella hace que tenga una traslación alrededor de aquella, de 3 días y 5 horas, eso es lo que dura su año. No hay posibilidad de que se mantenga atmósfera o agua alguna en ese ambiente; además esta cercanía implica sin duda la vista permanente de la misma cara del planeta hacia la estrella por el llamado efecto del anclaje de marea, tal como la Luna tiene con la Tierra.

En este sentido, se cree que en el planeta conviven el calor supremo con el frío terrorífico, el calor del lado que da continuamente de frente a la estrella, un invierno espeluznante del otro; podría haber tal vez una franja delgada en el límite de estas zonas, en un permanente crepúsculo, donde las condiciones de temperatura podrían ser compatibles con el aterrizaje humano.

Un viaje a Alfa Centauri Bb

Como teóricamente es posible un viaje al lugar – además no sabemos todavía sobre los posibles planetas de las otras estrellas del trío – se pueden hacer algunas conjeturas que generan sueños y expectativas, tal como lo hace la ciencia ficción.

Sin embargo la idea de viajar se dificulta con la tecnología que tenemos actualmente; para llegar a Próxima Centauro – la enana roja del sistema y la más próxima a la Tierra -, se necesitarían unos 46.000 años. Producen escozor estas distancias y tiempos, pero vale en este momento recordar a Julio Verne: "todo lo que un hombre puede imaginar, otros hombres algún día, serán capaces de lograrlo.”

Los astrónomos que participaron en el descubrimiento

Varios fueron los científicos que participaron en el descubrimiento de Alfa Centauri Bb; ellos fueron los primeros en hacer real el sueño ficcional de todos. Entre ellos se destacan: Didier Queloz (Observatorio de Ginebra, Suiza), Francesco Pepe (Observatorio de Ginebra), Xavier Dumusque (Observatorio de Ginebra y Centro de Astrofísica de la Universidad de Porto, Portugal), Willy Benz (Universidad de Berna, Suiza), Michel Mayor (Observatorio de Ginebra), Christophe Lovis (Observatorio de Ginebra), Damien Ségransan (Observatorio de Ginebra), Johannes Sahlmann (Observatorio de Ginebra), Stéphane Udry (Observatorio de Ginebra), François Bouchy (Observatorio de Ginebra e Instituto de Astrofísica de París, Francia) y Nuno Santos (Centro de Astrofísica da Universidad de Porto, Portugal).

Pandora de Avatar ahora no parece tan lejana, es allí donde a los descendientes de la humanidad les esperan mundos increíbles.

Fuente: Cidehom