Desde que la Misión Kepler fue lanzada en 2009 los fanáticos de los exoplanetas no paran de asombarse con sus descubrimientos y por la cantidad de datos que provee. En esta oportunidad anunciaron que el telescopio espacial de la misión ha encontrado un planeta muy pequeño, el más chico de los más de 800 encontrados hasta ahora.

Ubicado en el sistema de la estrella Kepler 37, una estrella similar a nuestro Sol, aunque algo más pequeña y fría (también es conocida como KIC 8478994 o KOI-245: en ingles "Kepler Object o Interest 245") y a 210 años luz de la Tierra, el pequeño planeta tiene un diámetro de unos 4.800 kilómetros, lo que lo ubica en un tamaño intermedio entre nuestra Luna y Mercurio.

Kepler 37 b, el benjamín de los exoplanetas

La Misión Kepler detecta los exoplanetas por la disminución de la luz que provocan en la visión del telescopio espacial, lo que los astrónomos llaman tránsito y que no es más que un eclipse. Una ves determinados tres tránsitos, se confirma la existencia del exoplaneta y se lo incluye en el catálogo. Este tránsito permite determinar el tamaño y la órbita del exoplaneta, y estos datos permiten inferir como está compuesto y su atmósfera.

Kepler 37 b es un planeta que orbita en 13 días alrededor de Kepler 37 y por su denominación "b", se trata del primer planeta que fue descubierto, de tres que tiene hasta ahora este sistema.

Se calcula que como es tan pequeño, es rocoso y no tiene atmósfera y que por lo tanto no puede tener agua ni vida. Su temperatura superficial sería de unos 400 ° C, la que estaría determinada por la extrema cercanía a la estrella, sobre todo teniendo en cuenta que es una estrella similar al Sol y no una enana roja.

Los descubridores de Kepler 37 b

El descubrimiento fue difundido por la revista científica Nature. La investigación fue llevada a cabo por un equipo internacional de científicos encabezado por el Thomas Barclay, de la NASA y en el que trabajaron astrónomos del Centro de Astrobiología (CAB, ubicado en Madrid) y del Centro Astronómico Hispano Alemán.

El director del CAB, David Barrado, dijo sobre el descubrimiento: "Debido a su tamaño extremadamente pequeño, similar al de la Luna, y a su superficie altamente irradiada, Kepler-37b es, muy probablemente, un planeta rocoso sin atmósfera ni agua, similar a Mercurio .", y agregó: "Gracias a la gran precisión del telescopio espacial Kepler se han podido detectar planetas del tamaño de la Tierra e incluso bastante menores, descubriendo ahora por primera vez un planeta más pequeño que Mercurio."

El sistema planetario de Kepler 37

La estrella anfitriona tiene otros planetas descubiertos, todos probablemente rocosos y de tamaños comparables con la Tierra. El Kepler 37 c, el segundo descubierto del sistema, es de un tamaño menor a la Tierra, se calcula un 75 % de su tamaño y orbita alrededor de la estrella en 21 días.

El último encontrado, Kepler 37 d, ya es más grande. Tiene un tamaño de casi dos veces el de la Tierra y orbita alrededor de su estrella en 40 días.

Todos tienen órbitas cercanas a su estrella, lo que hace pensar en que no estén en su zona habitable, y por lo tanto sería difícil que el agua se mantenga en estado líquido y que puedan sostener atmósferas y vida.

Fuente: Centro de Astrobiología