Contrariamente a lo que la mayoría de las personas supone, los casos en los que es imprescindible utilizar la forma "de que" son más numerosos que los que no aceptan su uso; pero aquellos donde es incorrecto son más frecuentes y, sobre todo, más evidentes.

Muchos individuos suelen omitir de manera sistemática el uso del de que para evitar caer en la falla lingüística del dequeísmo, sin advertir que están cayendo en el queísmo.

Usos del "de que"

Cuando la oración principal es completada por una oración subordinada.

Por ejemplo, la oración estoy convencido de que es verdad: la llamada oración principal es estoy convencido de y la oración subordinada es que es verdad, entonces hay que recordar que cuando la oración principal contiene la palabra de en su pregunta, la respuesta será invariablemente de que.

Dicho de otra forma, a la pregunta ¿de qué estoy convencido? La respuesta será: estoy convencido de que es verdad.

Usos del "que"

Cuando la oración principal es completada por un objeto directo.

En este caso la construcción se continúa diciendo estoy convencido de nuestro triunfo (objeto directo), en donde no es necesaria la utilización del que.

Queda claro que cuando de no forma parte de la oración principal, tampoco deberá aparecer en la respuesta, ya que, en caso de hacerlo, se caerá inevitablemente en el dequeísmo, como lo demuestra el ejemplo: Pienso que tienes razón. ¿Qué pienso? Pienso que tienes razón. Lo mismo sucede con la pregunta ¿Qué dijo? La respuesta será: dijo que él siempre habla con sinceridad (oración subordinada), o bien, dijo la verdad (objeto indirecto).

Verbos que requieren la presencia de la preposición de

Me enteré de que te vas.

Nos alegramos de que sea así.

La persuadieron de que no fuera.

Verbos que admiten ambas formas: de y de que

Dudar: Dudo que sea verdadero o dudo de que sea verdad.

Advertir: Te advierto que no lo hagas o te advierto de que no lo hagas.

Olvidar: Olvidé que tenía que ir u olvidé de que tenía que ir.

Asegurar: Se aseguró que no lo seguían o se aseguró de que no lo seguían.

Ejemplos que llevan de que

Estoy seguro de que vendrán.

Tuvimos la certeza de que era el hombre indicado.

Está convencido de que lo engañaron.

A pesar de que te advertí.

El hecho de que seas mi amigo no te autoriza.

El libro tiene la aspiración de que los lectores lo encuentren útil.

Frases erróneas escuchadas en los medios de comunicación

Pienso de que merecimos ganar.

Sostengo de que mi defendido es inocente.

Será necesario de que nos ayuden.

Les prometo de que cumpliremos.

Después de tanto que y de que. ¿Qué es que?

El que puede cumplir distintas funciones:

Pronombre relativo átono, invariable en género y número que puede referirse a personas o cosas: Presenté un reclamo que me fue rechazado.

Cuando la preposición encabezada por que está separada del resto de la frase por leves pausas (o comas, en la escritura) la palabra que puede reemplazarse por el cual, la cual. Los socios, que estaban invitados, asistieron al acto, puede expresarse diciendo los socios, los cuales estaban invitados.

Este pronombre puede cumplir también funciones de complemento de tiempo en donde el uso de la preposición en puede ser optativa. La célebre canción "El día que me quieras" pudo llamarse "El día en que me quieras", y hubiera estado bien.

No sucede lo mismo cuando el complemento no es de tiempo. Se puede decir el lugar en que trabajo, pero no el lugar que trabajo.

La palabra que cumple también función de conjunción: quiero que vengas.

La expresión lo que, contra lo que mucha gente piensa, es correcta en construcciones como: lo que me importa o hagan lo que quieran.

El dequeísmo y el queísmo son sólo una parte de los muchos errores que hoy se cometen, tanto en la lengua hablada como en la escrita.