La depresión se caracteriza por un estado cuyos síntomas afectan negativamente al ánimo de una persona. Las características más comunes de la depresión son los sentimientos de tristeza, baja autoestima, amargura, autodesprecio, culpa, escaso interés en ninguna actividad y, en ocasiones, ideas suicidas que, en los casos más extremos, pueden llevarse a cabo.

Depresión: baja autoestima y ansiedad

La depresión va asociada a una pérdida de control sobre la propia existencia, generando ansiedad y anulando los recursos para desactivar una situación en la que todo es negativo. La persona ve cada vez más mermada su capacidad para adaptarse a los cambios y se va consumiendo su energía para superar las adversidades y los retos cotidianos.

La progresiva pérdida de la autoestima provoca inevitablemente a una desmoralización cada vez mayor, con lo que tampoco se aprovechan las posibles oportunidades que puedan surgir, ni se disfrutan las situaciones que antaño proporcionaban placer o satisfacción. En este estado la persona depresiva tiende a aislarse y a no querer saber nada del mundo, al tiempo que la gente de su entorno, en muchos casos y debido al negativismo que irradia, también tiende a un progresivo alejamiento.

Trastorno bipolar

El trastorno depresivo tiene dos orígenes bien definidos; puede manifestarse por un incidente aislado, cuyo origen es claramente identificable, o bien hacerlo en episodios recurrentes, en cuyo caso el origen es más incierto y estar anclado en el pasado.

Cuando se alternan las fases de depresión con las de euforia, sin que unas ni otras tengan relación con los hechos ni con la realidad que se está viviendo, entonces nos referimos a un trastorno bipolar. Cuando todos los episodios son de tipo depresivo estamos hablando de un trastorno unipolar.

Causas o etiología de la depresión

Las causas que pueden llevar a una persona a caer en un estado depresivo son muchas y muy variadas. En ocasiones se puede determinar el origen de una depresión y en otras resulta más complejo.

Muchos especialistas hacen una distinción de las depresiones, diferenciándolas entre reactivas y endógenas. Las depresiones reactivas se corresponden con un suceso externo claramente identificable, como puede ser una ruptura sentimental, problemas económicos o una muerte inesperada, y por lo tanto más fáciles de tratar. Las depresiones endógenas, en cambio, no son susceptibles de asociarse a un hecho concreto, por lo que se hace necesario averiguar cuál es el origen, algo que en ocasiones ni el propio afectado puede o quiere reconocer.

Sintomatología de la depresión

La depresión trae consigo una conducta específica que se retroalimenta con los síntomas característicos, tales como la ansiedad, la soledad, el desinterés o el miedo. Las personas deprimidas se caracterizan por llevar una alimentación poco adecuada, en general se cuidan menos, son más propensos a sufrir accidentes y también suelen fumar y beber más que el resto.

La depresión, además de los comportamientos poco saludables asociados a la enfermedad, también tiene sus efectos en sí misma. En este sentido se considera que una persona depresiva tiene mayores probabilidades de morir prematuramente. Según algunos estudios, la depresión también contribuye a la aparición de ciertas enfermedades cardiacas.

El doctor en psicología John Preston da una pauta para diferenciar la depresión clínica de la tristeza:

  • La depresión es mucho más dolorosa.
  • La depresión es más prolongada.
  • La depresión interfiere con la funcionalidad cotidiana.
  • La depresión es una emoción destructiva.
  • La depresión es, generalmente, más que un sentimiento doloroso, representa un síndrome que, con frecuencia, implica una serie de problemas en la interacción social, la conducta y el funcionamiento mental y biológico.

Antidepresivos; tratamiento de la depresión

En los últimos tiempos han aparecido medicamentos antidepresivos muy potentes, efectivos y con escasos efectos secundarios: los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS). Estos medicamentos aumentan la liberación de serotonina en el cerebro atenuando las secuelas propias de la depresión.

Gracias a que las reticencias a pedir ayuda psicológica, hoy en día, han descendido notablemente en la población, y gracias también a las grandes campañas publicitarias que han logrado que estos fármacos sean utilizados por millones de personas, hoy los afectados por depresión suelen tener más facilidad y predisposición para buscar ayuda y, en consecuencia, más posibilidades de superar este trastorno.

Hoy en día la mayoría de los pacientes afectados por una depresión encuentran un alivio eficaz en la combinación de fármacos y psicoterapia.

Foro de depresión y ayuda psicológica

Como sucede con una buena parte de los trastornos psicológicos, la ayuda mutua se muestra como una de las herramientas más eficaces a la hora de enfrentar la sintomatología asociada a la depresión, tanto para averiguar sus causas como para adquirir recursos para avanzar por el camino de la superación. La ayuda psicológica especializada es, sin duda, una de las mejores opciones, pero también internet puede ser una herramienta muy válida, como por ejemplo un foro de depresión.

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