La dependencia emocional de la pareja puede equipararse actualmente con el concepto de “adicción al amor". Son muchas las personas que tienen la necesidad de tener una pareja, y si la relación fracasa buscan rápidamente otra relación amorosa.

La adicción al amor, como cualquier otra adicción, hace que la vida de la persona adicta gire en torno al objeto amado (la pareja). Su bienestar personal estará en función de la satisfacción que le produzca su pareja, buscará continuamente estar en su presencia y sufrirá cuando no está cerca de ella. Las rupturas amorosas las vivirán como un gran trauma, y tendrán la necesidad irrefrenable de recuperar la relación o buscar una nueva pareja.

La dependencia emocional es un concepto más amplio, pudiendo una persona depender emocionalmente de otra, no necesariamente de su pareja.

Características de las personas emocionalmente dependientes

¿Cómo podemos saber si somos emocionalmente dependientes o si podemos llegar a serlo en algún momento de nuestra vida?.

Vamos a ver algunas características que comparten las personas con dependencia emocional:

  • Baja autoestima. La autoestima es la valoración que hacemos sobre nosotros mismos. Se forma con las experiencias que tenemos a lo largo de la vida. Cuando esta valoración es negativa, podemos decir que tenemos baja autoestima. Un concepto muy ligado a la autoestima es el autoconcepto, que es la forma en la que nos percibimos a nosotros mismos. La autoestima es, por tanto, una valoración (positiva o negativa) del autoconcepto. Las personas emocionalmente dependientes tienen una baja autoestima.
  • Necesidad excesiva de aprobación. Muchas personas sienten la necesidad de ser aprobados constantemente por los demás y si esto no ocurre lo perciben como algo negativo. Lo que los demás piensen influirá de forma decisiva en cómo se van a percibir a sí mismos. Si los demás aprueban sus conductas y pensamientos se sentirán bien, pero si no lo hacen, lo percibirán como algo muy negativo.
  • Miedo al abandono. Muy relacionado con los conceptos anteriores. Las personas con miedo al abandono creen que si los demás deciden terminar con las relaciones (amistad, pareja, etc.) no encontrarán a nadie que pueda sustituirlos. Perciben el abandono como algo horrible.
  • Anteponen las necesidades de los demás a las suyas propias. Estas personas no expresan opiniones personales contrarias al resto, ni reclaman o exigen sus derechos. Simplemente se dejan guiar por lo que creen que se espera de ellos para poder conseguir el cariño que tanto necesitan. Asimismo, hacen todo lo que su pareja o la persona de la que dependen, les pida. Creen que estar de acuerdo con los demás les otorga valor, y serán merecedores de su cariño o amistad.

Respecto a las relaciones amorosas

Ya hemos visto que las personas con dependencia emocional poseen una serie de características con un objetivo común: sentirse queridos. Por esta razón, buscarán pareja continuamente en el caso de no tener, y harán todo lo posible por mantener la pareja en el caso de tenerla.

¿Cómo se comporta un dependiente emocional en la pareja?

  • Tendrá excesiva ilusión al inicio de una relación amorosa o ante el intento de que ello suceda. Tener una relación amorosa es lo más deseado por estas personas.
  • Manifestará necesidad de controlar a su pareja: llamadas constantes con el fin de saber qué hace en cada momento.
  • Demandará relaciones exclusivas: no quiere que su pareja tenga otras relaciones (amistad, compañeros de trabajo, etc.) por el miedo a perderla.
  • Demandará atención de forma excesiva: cualquier excusa será buena para mantener a su pareja cerca.
  • Creerá que las necesidades de su pareja son más importantes que las suyas propias: hará cualquier cosa para mantener el amor y la atención de la persona de la que depende emocionalmente.
  • Vivirá la ruptura como algo excesivamente traumático. Una vez aceptada la ruptura buscará rápidamente una nueva pareja.

¿Dónde está el error?

Los dependientes emocionales piensan que sometiéndose a la persona o personas de las que dependen, mantendrán el cariño que necesitan. Sin embargo, podemos ver, que dada la forma de comportarse estas personas, pueden producir el efecto contrario.

La pareja debe formarse en la igualdad, donde ambos miembros den y reciban lo mismo, respetando siempre la individualidad del otro y exponiendo las propias necesidades.

¿Qué hacer cuando somos dependientes emocionales?

Buscar un profesional que nos ayude a cambiar algunos patrones de pensamiento más coherentes con la realidad. Asimismo, será muy conveniente entrenarse en asertividad (capacidad para expresar los propios derechos de forma adecuada).

Conclusiones

Son muchas las personas que tienen dependencia emocional de la pareja o de otras personas de su entorno. Esta dependencia les lleva a comportarse de forma inadecuada sobreponiendo el bienestar de otras personas al suyo propio, pudiendo llevar a relaciones de pareja destructivas, donde las relaciones de poder sean la base del aparente “amor”.

Saber identificarlo y buscar ayuda puede mejorar la calidad de vida de estas personas.