En muchas ocasiones se ha escuchado la frase: "detrás de todo hombre hay una gran mujer", pues aunque es cierto también es válido decir que "dentro de todo hombre hay una gran mujer", aunque muchos hombres no muestren su lado femenino y no es para referirse a los homosexuales o transexuales, sino para hablar de los feminófilos.

¿Qué es un feminófilo?

Son hombres heterosexuales profesionales o no, trabajadores, que cumplen sus labores diarias, con cualidades y defectos como todos los seres humanos sobre la Tierra, que ha diferencia de algunos, sienten tanta fascinación por las mujeres que les gusta vestir alguna prenda femenina, ponerse tacones, maquillarse y salir de compras con sus amigas.

No son enfermos mentales como pensarían algunos, son hombres normales con una característica especial que para cualquier mujer en el mundo serían hombres perfectos por su sensibilidad, comprensión y ternura. Son hombres a los que les gusta transformarse, aprecian la naturaleza, los animales y que por lo general tiene más amigas que amigos.

Pueden ser buenos amigos, novios o excelentes esposos incluso más que un simple hombre heterosexual, ya que comprenden tanto la naturaleza femenina haciendo sentir a las mujeres de manera especial, acompañándolas de compras, al salón de belleza y en la parte sexual haciéndolas sentir plenas, ya que para ellos es importante los abrazos, besos, caricias y seducción donde se toman el tiempo indicado para la satisfacción total de sus parejas.

Hay que entenderlos y apoyarlos

Para los hombres feminófilos es difícil aceptar su condición, ya que para muchos no es normal sentir atracción al vestir una minifalda, maquillarse y usar tacones; muchos sufren con solo pensar que se están volviendo amanerados, raros u homosexuales, sin saber que esta situación es normal. Lo importante, entonces, es contar con alguien que les brinde el apoyo necesario para aceptar este proceso.

Aunque puede llegar a ser muy complicado aceptar que un amigo, el novio o el esposo es feminófilo, lo mejor que puede hacer la mujer es comprender esta situación y ayudar a que este acepte por lo que esta pasando. Él no es el primero ni el último hombre heterosexual que siente este tipo de sensaciones, pues en el mundo cada vez hay más personas que se aplican maquillaje, se ponen vestidos, tacones y salen a la calle a disfrutar de su lado femenino sin dejar de ser masculinos.

Las ventajas que tienen las mujeres con un feminófilo

Sin importar lo malo que para muchas personas sea el tener al lado a un hombre feminófilo, para las mujeres cuyos amigos, novios o esposos pasan por este proceso suele ser algo especial, ya que ellos al tener tanta sensibilidad y comprender casi por completo el lado femenino brindan mucho más de lo que los hombres "normales" pueden dar.

Son buenos escuchando y aconsejando ya que no les queda difícil ponerse en los zapatos de las mujeres, son calmados, no tiene problema con acompañar a sus compañeras de compras o ver vitrinas así se gasten todo el día, de acompañarlas al estilista y sugerirles un cambio de look indicado, de comprar maquillaje y estar siempre pendientes de lo último en moda.

En la parte sexual son los hombres indicados, cualquier mujer desearía tener al lado a un feminófilo, ya que ellos a diferencia de otros, no se preocupan solo por ir al lo que van, sino que se toman el tiempo necesario para compartir con su pareja, siempre tienen presente los besos, las caricias, las frases bonitas y además se preocupan más por que sus compañeras sean las primeras en alcanzar el punto máximo del orgasmo y ellos llegan después.

Sin importar que el encuentro haya llegado a la satisfacción, ellos se toman el tiempo para abrazar, besar y agradecer a su pareja, no se limitan a voltearse y quedarse dormidos.

Son hombres perfectos que muchas mujeres quisieran a su lado sin importar que en ocasiones deban ir por las calles con él vestido de mujer. Son el complemento perfecto al brindar una compañía adecuada a sus parejas. Son hombres sensibles que necesitan contar con el apoyo de las personas que los rodean, que deben aceptarse y ser aceptados por la sociedad porque son seres integrales que comprenden su lado masculino y entienden el femenino sin perder su esencia.