Sin adentrarnos tanto en lenguaje jurídico, cuando hablamos de delitos, explicado de una manera muy simple, podemos decir que es cualquier comportamiento humano, antijurídico y culpable, conminado con una sanción penal, por lo tanto, un delito informático será toda conducta que pueda ser castigada jurídicamente en la que el sujeto activo utilice cualquier método o técnica de carácter informático, o bien, se ayuda de la informática.

Derecho a la intimidad y propiedad intelectual, delitos más comunes

En estos delitos, se da uso de las tecnologías de la información o técnicas anexas en su ejecución, entre las que destacan las causantes de faltas al derecho a la Intimidad o la propiedad intelectual, ya sea de documentos y/o software o realizando acciones fuera de toda ética o moral.

Este tipo de delitos tiene una estrecha relación con las actividades criminales que ya se encuentran estipuladas en la ley, por lo tanto, en la mayoría de los casos no es necesario que se tenga que configurar una nueva categoría delictiva, sino que se consideran a partir de los mismos delitos tradicionales que ya castigan, tales como hurto, fraude, falsedad, sabotaje, espionaje, terrorismo, pero utilizando métodos o técnicas de carácter informático en su ejecución, o bien, que tenga como instrumentos elementos de un sistema informático.

En algunos países latinoamericanos no está tipificado claramente como conducta penal individual y autónoma el delito Informático, por esto significa que la gran importancia de que los encargados del poder legislativo modifiquen las leyes e introduzcan modificaciones relativas a esta materia en el Código Penal para que se contemple de manera concreta, de forma independiente, aquellas que tipifican que mediante el uso y acceso abusivo a un sistema informático, puedan ser conductas castigables como la falsedad, el espionaje, el sabotaje, entre otros quebrantamientos de ley.

¿Qué es un delito informático?

Según algunas definiciones para el concepto de delito informático, se presenta de dos formas: la primera, se explica como aquel hecho en el que independientemente del perjuicio que puede causarse a otros bienes, se atacan elementos puramente informáticos. Ejemplos de ello son casos como el uso indebido del software, apropiación indebida de datos, o interferencias en sistemas de datos ajenos.

La segunda acepción se explica en sentido amplio como la acción típica, antijurídica y culpable para cuya consumación se utiliza o se afecta a una computadora o sus accesorios.

Es decir, puede comprender cualquier comportamiento criminógeno en el cual la computadora ha sido involucrada como material o como objeto de la acción criminal, o bien, como mero símbolo, asimismo, cabe hacer mención de que existen delitos genuinos, realizados por medios informáticos, en los cuales un medio informático, como una computadora, fue directa y significativamente el instrumento.

Clasificación de los delitos informáticos

Según su tipo, los delitos informáticos pueden ser considerados de diferente manera si son un instrumento, un fin o un objetivo; además, puede depender de si la utilización de la tecnología informática es utilizada como un método, un medio o un fin.

También, según sus efectos, se pueden clasificar según el perjuicio causado, o según el papel que el medio informático desempeñe en su realización, con las variantes penales del modo del actuar, o el tipo penal en que se encuadre.

Para comentar

Actualmente todavía existen algunas lagunas jurídicas con respecto a los delitos informáticos, sobre todo en lo referente a actividades que no están totalmente consideradas como acciones punibles, o bien, que por descuido de los mismos usuarios que sin darse cuenta, dan su autorización para que sean infectados con virus informáticos, spam, entre otros.

Internet es una importante herramienta, que bien utilizada, nos ofrece muchas bondades en beneficio de la sociedad pero como puede observarse, también puede causar perjuicios y delitos al ser utilizada de manera irresponsable y en contra de toda ética, pero es importante mencionar que las acciones incorrectas no están en el medio, sino en las personas que lo utilizan.

Por lo tanto, además de una legislación que prohíba, restrinja y castigue a las personas que apliquen y usen de manera ilegal dichas herramientas, se requiere aprender a utilizar las alternativas de protección que ofrecen los medios tecnológicos, como son la utilización de un password seguro, programas antivirus y antispyware, sistemas de protección firewall, entre otras herramientas disponibles, recordando que la mejor opción siempre es la autoprotección.