Sin duda, el delineado de los ojos es una parte importante del maquillaje, pues puede dar a nuestra mirada el toque deseado, ya sea sofisticado, salvaje o natural, a la vez que perfecciona e iguala la forma de nuestros párpados. Para conseguir el efecto que estamos buscando, es imprescindible conocer el producto que debemos utilizar, puesto que existen diferentes tipos de delineadores, así que debemos elegir el adecuado.

Lápices Khôl

Los lápices Khôl reciben su nombre del material con el que está hecha su mina, los polvos de Khôl, que hacen que esta sea blanda. Es el delineador más indicado para pintar el ojo por dentro, tanto por la intensidad del color como por la facilidad de su aplicación. Además, no supone ningún peligro para el interior del párpado o la mucosa, ya que es inocuo.

Debido a la suavidad de su mina, también podemos aplicarlo en la parte exterior del párpado, es perfecto si deseamos difuminarlo con un pincel para darle a nuestro maquillaje un efecto menos marcado. El problema de estos lápices es su estabilidad, ya que a pesar de quedar impecables tras la aplicación, existe el riesgo de que se corran di se transpira o lagrimea.

El Kajal

El delineador Kajal es típicamente árabe e hindú. Compuesto por una pasta medicinal a base de carbono, podemos encontrarlo en forma de barras o lápiz. Es similar a los lápices con mina de Khôl, ya que se utiliza sobre todo para delinear la parte interna de los párpados y al ser 100% natural es inocuo, lo que evitará irritaciones. Si viene en barra debemos aplicarlo con un palillo especial.

Se corre fácilmente, lo que ayuda a conseguir el efecto smokey, pero este también es su mayor inconveniente, ya que puede arruinar nuestro maquillaje por su escasa estabilidad. Además, es el más difícil de encontrar en el mercado.

Lápices de punta dura

Estos lápices, a diferencia de los dos anteriores, no están indicados para utilizar en la parte interna del ojo, pues debido a su dureza su simple aplicación podría irritarlos. Tampoco son adecuados para el efecto ahumado, ya que su principal función es perfilar el borde exterior de las pestañas con un acabado preciso y gráfico, enmarcando nuestra mirada, garantizándonos una mayor duración y estabilidad.

Para su aplicación el lápiz ha de estar bien afilado y debemos utilizarlo con seguridad, preferiblemente con pulso firme. Si la mina es demasiado dura debemos calentarla durante un máximo de dos segundos con un mechero.

No debemos confundir los lápices de punta dura para delinear los ojos con los lápices Sourcil, que también son de punta dura y se presentan casi exclusivamente en tonos marrones. Estos se utilizan para perfilar las cejas y corregirlas en los lugares donde hay menor cantidad de pelo.

Lápices automáticos

Son aquellos que no necesitamos afilar, puesto que la mina va saliendo según le damos vueltas a la base, como una barra de labios. Su punta es algo más dura que la de los lápices Khôl y el kajal; sin embargo, pinta bastante suave, por lo que está indicado tanto para delinear el interior como el exterior del párpado.

Eye-liner

El eye-liner original es líquido y puede venir dentro de un envase similar a un bolígrafo, listo para su aplicación, o en un frasco con un fino pincel. Al ser líquido, es el delineador con mayor duración de todos, pero su aplicación es la más difícil.

Si nos decantamos por el envase tipo bolígrafo, conseguiremos una línea definida pero gruesa. Si, por el contrario, nos hemos decidido por el que viene en frasco, debemos descartar el pincel que viene de serie y utilizar uno adecuado para la aplicación del mismo, lo que favorecerá en gran medida al resultado. Es conveniente echar una cantidad de producto en el dorso de la mano para mojar el pincel y practicar la presión que necesitamos para conseguir la línea deseada antes de aplicarlo en los ojos.

En la actualidad también podemos encontrarlo como polvo compacto, lo que facilita su aplicación y da un efecto más natural, aunque no iguala la duración del eye-liner original. Viene de serie con un pincel o aplicador de esponja pero, como con el eye-liner líquido, conseguiremos mejores resultados si elegimos un pincel apropiado para su uso.

Al aprender a utilizarlo correctamente, conseguiremos un acabado profesional y de larga duración. Este tipo de delineador no está indicado para maquillar la parte interna del ojo, lo que limita su uso para la línea exterior de las pestañas.