Los famosos "brownies" (marroncitos) americanos son el postre perfecto para los amantes del chocolate. Son conocidos por su forma cuadrada o rectangular y por ser un tipo de bizcocho plano fácil de comer con la mano y con una textura a medio camino entre un bizcocho y una galleta. Existen muchas variantes, dependiendo de los ingredientes que se utilicen, e incluso una conocida como "blondie", pues se realiza sin chocolate o con chocolate blanco.

Esta versión tradicional es perfecta para preparar con niños o por personas que quieran introducirse en el mundo repostería, pues el proceso de elaboración es corto y divertido y se obtiene un rico pastel de chocolate con nueces que hará las delicias de todos los que lo prueben.

Ingredientes

  • 1 y 1/4 taza (300g) de mantequilla, a temperatura ambiente.
  • 2 tazas (400g) de azúcar moreno.
  • 4 huevos.
  • 1 taza (120g) de harina.
  • 1 taza (120g) de cacao.
  • 1 taza (100g) de nueces picadas.
  • 1/2 taza (60g aprox.) de pepitas de chocolate o trozos de chocolate.
Adicionalmente, se pueden reemplazar las nueces por otro fruto seco e incluso preparar la receta con una mezcla de frutos secos. También se pueden añadir pasas.

Preparativos

1. Precalentar el horno a 160ºC.

2. Forrar una bandeja apta para el horno de aproximadamente 28x18cm con papel vegetal, o untar la bandeja con mantequilla o aceite.

3. Tamizar la harina y el cacao. Reservar.

Elaboración

1. Ligar la mantequilla y el azúcar con una batidora eléctrica con varillas, hasta obtener una mezcla pálida, ligera y esponjosa.

2. A velocidad baja, mezclar los huevos uno a uno.

3. Añadir la harina y el cacao y mezclar a velocidad media. Consejo: es preferible mezclar al principio con una cuchara, para evitar una nube de polvo.

4. Añadir las nueces y los trozos de chocolate. Mezclar a mano con una cuchara.

5. Extender la mezcla en la bandeja de horno, previamente forrada con papel vegetal, e introducir en el horno.

6. Hornear durante 30 minutos, sin abrir el horno.

Resultado

Comprobar la textura a los 30 minutos, si aún no ha cuajado, dejarlo 5 minutos más. Sin dejar enfriar, cortar el bizcocho en trozos cuadrados.

El resultado son 24 brownies sorprendentemente buenos, con una corteza crujiente y un corazón jugoso. Se pueden servir recién salidos del horno con helado de vainilla, nata o fruta, o comerlos una vez fríos acompañados de nuestra bebida favorita.

Si nos sentimos generosos, estos brownies serán el regalo perfecto con el que obsequiar a amigos y familiares en cualquier momento, o incluso como detalles de cumpleaños, si los envolvemos con celofán y los cerramos con un lazo bonito.