En el proceso de elaboración de la cerveza se combinan delicadamente cereales, agua, lúpulo y levaduras. El agua incide directamente en el sabor y el aroma del producto final. El grano de cereal (cebada, trigo, avena, centeno, arroz o maíz) hace que su sabor resulte inconfundible. El lúpulo contiene resinas que dan textura a la cerveza para equilibrar el dulzor de los cereales. La levadura es lo que produce el alcohol en la cerveza.

Usar los sentidos

La vista evalúa cómo se sirve la copa, analiza la adherencia de la espuma, el color, el brillo, la transparencia del producto y la cantidad de burbujas. El olfato identifica la variedad de gamas, el cereal elegido para la elaboración y la cantidad de alcohol que tiene el producto. El gusto detecta la firmeza, intensidad y persistencia de los sabores (secos, suaves, refrescantes, amargos, dulces, frutales, maltosos, ácidos).

Para saborearla mejor, se recomienda que sea transparente y brillante, nunca turbia (salvo la de trigo); que la espuma tenga de 2 a 3 cm. de espesor y sea blanca, cremosa y de buen aspecto; que esté a 11ºC y que los recipientes estén fríos y húmedos, nunca congelados.

Cómo combinar la cerveza con las comidas

Se denomina “maridaje” a la combinación perfecta que permite saborear con todos los sentidos las comidas y las bebidas. Los especialistas recomiendan:

  • Sabores ácidos: rubia/suave
  • Cocina mexicana: suave/ale
  • Cocina japonesa: ácida/fuerte
  • Carnes de cerdo, embutidos y quesos: rubia/amarga
  • Pescados: suave/ale
  • Chocolate: fuerte/bock
  • Carnes a la plancha o brasas: amarga
  • Cocina mediterránea o tailandesa: rubia
  • Pastas: rubia/fuerte
  • Postres: bock

Composición nutricional

La cerveza posee una baja graduación alcohólica, entre 4º y 7º, mientras que el vino tiene entre 8º y 13º y los licores entre 35º y 50º.

Respecto a las calorías, 100 ml. de cerveza aportan de 30 a 40 calorías, y las bajas en alcohol entre 13 y 18 calorías. Para comparar, una gaseosa aporta 40 a 50 calorías y las bebidas más alcohólicas entre 200 y 400 calorías.

Cerveza y salud

El consumo moderado de cerveza retrasa la menopausia en las mujeres un promedio de dos años, ya que aumenta el nivel de estrógenos en sangre, hay menos riesgo de sufrir ataques cardíacos, anginas de pecho, hipertensión arterial y diabetes, aumenta el colesterol “bueno”, reduciendo el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, ayuda a formar los tejidos y es excelente diurético.

Beber cerveza promueve la secreción de jugos gástricos, facilita la digestión y estimula el apetito. Contiene sales minerales, fibra, agua, carbohidratos, micronutrientes y un alto contenido de vitaminas, evita el estreñimiento, disminuye la incidencia de cáncer de colon y reduce la colesterolemia.

Investigadores de la Universidad de California hallaron que la cerveza es rica en silicio y puede ayudar a prevenir la osteoporosis. Las cervezas rubias contienen el mayor contenido de silicio, mientras que las que no llevan alcohol, las "light" y las de trigo son las que menos tienen.

Finalmente, estudios en el Departamento de Metabolismo y Nutrición de España han descubierto que la cerveza no engorda. La Clínica Universitaria de Friburgo en Alemania estableció que la “barriga cervecera” no existe, sino que es el alto consumo calórico de alimentos ricos en grasas que acompaña a esta bebida lo que engorda.

Por último, la Universidad de Nápoles confirmó que el consumo de cerveza no es el responsable de la “curva de la felicidad”, sino que se trata de un gen que favorece la acumulación de grasas alrededor del abdomen.