Ya uno de esos departamentos con pequeños baños y cocinas Kitchinette, empotradas como si fueran un armario, o un living del tamaño de un penique, la realidad es que uno se encuentra ante un desafío cuando hay poco espacio para acomodar las cosas y encima, vivir en el mismo lugar. No desesperar, que hay muchas cosas que se pueden hacer ante una situación así.

Cambiar el estilo

Con la vida moderna y su ritmo tan ajetreado, es muy común que al comenzar a independizarse o por falta de soltura económica, uno comience a vivir en un departamento chico o en una casa con poco espacio.

Cualquiera sea el motivo, verdaderamente es difícil encontrar la forma de que todas las pertenencias queden bien guardadas y que encima, quede decorativo y funcional. En general, se juega una especie de Tetris en tamaño real cuando todas las posesiones tienen que entrar en un placard con las dimensiones de un ascensor con capacidad máxima de 100kg.

Para evitar el pánico, es conveniente tomar una dura decisión y animarse a cambiar la forma de pensar y atreverse a ser creativo. Un buen comienzo es olvidando algunas viejas reglas que ya pasaron de moda:

  • Ambiente chico = pintura blanca. No, esto ya fue. Lo ideal es lograr que en el ambiente haya armonía y vida, no que sea aburrido. Es bueno utilizar una línea monocromática, usando distintos tonos de un mismo grupo de colores.
  • Sí a los adornos coloridos. Mientras se mantenga una coherencia respecto a la ubicación, a la cantidad y al tamaño, es bueno alegrar el ambiente con adornos variados.
  • Ambiente chico = muebles chicos. No, no siempre. De acuerdo a las necesidades puede incluirse en la decoración algún mueble de tamaño normal, no “extra small”. Si es aconsejable utilizar mesas ratonas pequeñas, pero cuando se trata de sillas o sillones, se puede intentar con algo un poco más grande. Además, estos trastos pequeños no suelen ser demasiado cómodos.

Algunos trucos

Ahora, con la mente abierta a cambiar, se pueden incorporar algunos consejos y trucos para lograr que el diminuto espacio se vea un poco más grande, un poco más cómodo y quizá, un poco más moderno.

En primer lugar, la iluminación es muy importante. Si lo que se quiere es lograr una sensación de amplitud, dirigir los focos hacia arriba (a las paredes y al techo) no es una mala idea.

Implementar economía mobiliaria es un buen consejo. El estilo lo dará cada uno, pero preferentemente, no pasarse con la cantidad de muebles; tener sólo los necesarios. Una opción es tener muebles “multiuso”, por ejemplo, un escritorio que además tenga una biblioteca o una cama que de día sea un sofá.

Además, intentar acomodar los muebles sin que corten el paso; cuánto más piso quede libre, más impresión de amplitud.

Por otro lado, utilizar estanterías o muebles empotrados puede ser la salvación. Se pueden guardar muchas cosas y nunca interferirán en la circulación o a la vista.

Finalmente, mantener un orden equilibrado es una práctica antigua pero nunca pasada de moda. Lo que hay que evitar es amontonar muchas cosas en un lugar, ya que esto dará una sensación de muy poco espacio, que ya es peor que el poco espacio que se tiene.