Desde hace algunas temporadas los expertos en decoración de interiores comenzaron a recuperar bellas piezas antiguas del siglo anterior, en particular de los años 30 hasta los 70, para mezclarlas con la decoración actual, de diseños más sofisticados y funcionales. A este rescate de lo viejo se le conoce como estilo vintage, tendencia que cada día tiene mayor número de adeptos.

Muebles vintage y otros accesorios

Combinar elementos de apariencia anticuada pero de gran valor estético, con las formas de concebir el mueble moderno, es una de las posibilidades del estilo vintage. También se trata de ofrecer una nueva apariencia a los muebles vintage y objetos viejos, pero con clase, como restaurar un sofá sin alterar su estructura, tapizándolo con telas de última generación. Una pieza tan especial puede ser ubicada sin problemas en una sala vanguardista con excelentes resultados estéticos. Esta es la oportunidad para sacar nuevamente a la luz todo ese mobiliario y aquellos artículos de los cuales las familias no se han podido desprender, muchos de ellos de considerable valor.

Detalles retro para cada estancia

El estilo vintage se puede filtrar en todos los rincones de la casa. Sin embargo, cabe aclarar que no hay que sobrepasarse en la cantidad de elementos antiguos, pues la esencia de esta propuesta es aprovechar su encanto para resaltarlo en medio de un ambiente moderno. A continuación se enumeran algunas opciones para diversos entornos:

  • En el estudio, un escritorio de corte clásico y de buena calidad o una lámpara art déco.
  • En el dormitorio, un cabecero de diseño de los años cincuenta, cubierto de cuero, o una colcha de retazos o elaborada en croché; algunos frascos viejos de porcelana o vidrio podrían utilizarse para guardar cremas o cosméticos.
  • En el baño, una vieja tina con patas talladas.
  • En la sala, lucir una antigua chimenea o tal vez una hamaca del abuelo.
  • En el comedor pueden reaparecer las sillas antiguas, un espejo o un cuadro con marco de hojilla dorada, o una cómoda de los años sesenta.
  • La cocina es otro lugar especial: para ella se fabrican neveras, estufas y hornos con apariencia antigua pero con los avances tecnológicos de hoy.
La fusión de estas piezas que muestran vestigios del pasado con atmósferas de corte vanguardista es la esencia de esta decoración de interiores.

Sugerencias para elegir las piezas adecuadas

  • Conviene dar un vistazo a los cuartos de los abuelos y recuperar muebles o aparatos con buena apariencia.
  • Los anticuarios y mercados son los lugares perfectos para hallar objetos dignos de exhibir en casa.
  • Las vajillas y ollas del siglo pasado pueden recuperar su esplendor en escenarios contemporáneos.
  • Baúles, camas, mesas de noche y tapetes retro en buen estado son piezas adecuadas.
  • En el comedor o la cocina tienen cabida viejas cantinas, jarras, botellas de leche o tarros de galletas.
  • En el mercado se encuentran rollos de papel de colgadura con los motivos y diseños de otras épocas.
  • Las lámparas de araña reaparecen en los salones y comedores para contrastar con el entorno.
  • Las mantas pasadas de moda, de buen corte y calidad, son ideales para ponerlas en el respaldo de modernos sofás.
  • Máquinas de coser, puertas, ventanas, radios y muchos objetos más de este tipo son muy apreciados en esta propuesta.

Recomendaciones para concebir espacios vintage

Principalmente, hay que tomar la iniciativa de hacer cambios en la decoración de interiores e involucrar a toda la familia en la selección de las piezas; y hacer por tanto un recorrido por la historia familiar y tratar de rescatar esos “tesoros” que traen gratos recuerdos de personas.

No obstante, para quienes no estén totalmente seguros de cómo renovar su casa con el estilo vintage, es preciso asesorarse por decoradores especializados y anticuarios.

La sobriedad del minimalismo en la decoración de interiores ha llevado últimamente a ambientar el hogar de aires vintage incluyendo en las estancias contemporáneas piezas antiguas que destacan por su valor artístico y cultural y crear así un entorno especial sin abandonar lo moderno. Esto permite además sacar partido a muchas de las piezas de anticuario que se han adquirido y objetos de familia que se han heredado.