Es una realidad que el 47,8% de la población latinoamericana y caribeña vive en condiciones de pobreza o indigencia.

En México hay 14.000 indigentes, número que crece aceleradamente día con día. Sin embargo, el Gobierno no toma el suceso como una problemática fuerte, que aunque va de la mano con la inseguridad y violencia por falta de oportunidades y empleo, no es la causa principal por la que la gente vive en la calle.

Según varios estudios la causa que va a la cabeza son los problemas emocionales. Tampoco México cuenta con centros de atención especializados. De hecho, la gente con enfermedades mentales es rechazada.

Reflexiones sobre la indigencia y soluciones muy poco funcionales

"Este aumento de la pobreza nos obliga a actuar: debemos replantear las medidas que sepan aprovechar el capital humano y resguarden el ingreso de las familias y grupos vulnerables", dice al respecto la mexicana Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva del organismo económico de Naciones Unidas con sede en esta capital.

Es importante señalar que Bárcena dice: “Con prudencia fiscal no hay que descuidar a los más vulnerables".

Una medida controversial fue la que se tomó hace cuatro años cuando el Gobierno contrató a Rudolph Guiliani para realizar una propuesta desde su experiencia como alcalde de Nueva York, (EEUU tiene tres veces más de indigentes que México, aproximadamente).

Con las recomendaciones de Giuliani se legislaron en la ciudad de México varias estrategias que convirtieron la sobrevivencia callejera en delito o infracción. Pernoctar en parques, plazas, limpiar parabrisas, pedir dinero etc., se legalizaron como acciones que incumplen la Ley de la Cultura Cívica del D.F .

Esta “La limpieza social” como le llamaron al método, obligó muchos niños y adolescentes a replegarse de forma intermitente en hoteles de paso, hasta por 50 pesos la noche, motivando así otra forma de explotación.

Conclusiones irrefutables sobre la indigencia en México

Los indigentes deben vérselas duras para poder conseguir un poco de dinero en un país donde el desempleo creció un 37% este año, lo interesante es que tampoco hay datos precisos de que la población indigente se dedique a actos criminales, a pesar de que la inseguridad y violencia en México por falta de empleo ha llegado a niveles inimaginables en los últimos tres años. Por algo esta población permanece de forma perenne en las calles.

Las distintas acciones que los gobiernos han realizado en las tres últimas décadas para la atención de poblaciones indigentes se han mantenido en puro asistencialismo.

La mayor parte son planes que responden a coyunturas e intereses políticos y carecen de continuidad. No consideran infraestructuras ni asignación de recursos diferenciados, e igualitarios.

No toman en cuenta la evolución y complejidad del fenómeno social de las poblaciones callejeras. Urge que se tome en cuenta el problema con la debida seriedad.

Medidas contra la pobreza muy difíciles de creer

El primero de los objetivos de Desarrollo de la ONU para este Milenio es erradicar por lo menos a la mitad la pobreza extrema y el hambre que se ha venido presentando desde 1990 y que se prevé hasta 2015, sobre todo para el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a un dólar por día.

A pesar de eso, el Gobierno mexicano bajó la cantidad de personas viviendo en la indigencia, señaló que el que tenga ingresos de entre 70 y 80 dólares al mes ya dejó de ser indigente. Mientras que el nivel de pobreza cayó de 44,2 a 37, según (Cepal).