Una fascinante base filosófica sostiene los principios de la Astrología Tibetana, una disciplina oriental que comulga la ciencia y la espiritualidad a beneficio del crecimiento y la salud de la evolución del individuo.

La especialidad, a diferencia de la astrología occidental, es un sistema de conocimiento “holístico” que relaciona la existencia del universo, integrando cada rama de conocimiento tal como: las artes, la medicina, la religión etc., y analizando todas las partes en su totalidad.

El calendario tibetano es la estructura que fundamenta la disciplina, construido sobre la base de las concepciones de la ciencia médica, la psicología y la doctrina tántrica, como una gran guía de orientación filosófica que difiere del carácter netamente materialista de la ciencia actual, para la vida cotidiana y espiritual de cada año.

Astrología y medicina

Dentro de la cultura tibetana, la astrología ocupa un lugar fundamental en casi todas las dimensiones de su vida. Íntimamente ligada a la práctica médica en el Tíbet, presta asistencia en el diagnóstico de enfermedades y determina los momentos más auspiciosos para la preparación y la administración de remedios.

También es una práctica común en el país asiático, consultar al astrólogo en cuestiones de estado, así como en momentos cruciales del ciclo vital tales como el nacimiento, el matrimonio y la muerte.

La Astrología Tibetana pone a la persona en contacto con sus problemas, talentos, tendencias o inclinaciones mentales, y ofrece no sólo la posibilidad de conocer su propio karma, ayudando a trabajar las predisposiciones en un nivel interno y externo, sino también se obtiene otra perspectiva de las afecciones, lo que posibilita además una forma de relacionarse con ellas desde otro ángulo.

Este tipo de abordaje está firmemente anclado en la filosofía Budista, propia de la cultura tibetana, que sostiene el concepto del karma, o el funcionamiento de la ley de causa y efecto, y la existencia de vidas pasadas y futuras.

La “fe” en la ley del karma

Una observación muy importante acerca de la aplicación práctica de la Astrología Tibetana, es que no existe un factor de “fe” en la ley del karma. Cada evento es simplemente el resultado de una combinación de causas y efectos que convergen en un mismo momento y lugar.

Cuando se predice un suceso, lo que se hace es simplemente tener en cuenta las condiciones y las causas que pueden resultar más tarde a ese evento en particular. Ese acontecimiento futuro existe tan sólo como una semilla, como una potencialidad, por lo cual su curso o resultado puede ser modificado. Si se evita que las causas y efectos maduren, nada sucede.

El karma es sólo inevitable cuando no se “transmuta” mediante ciertas prácticas especificas. Por esa razón la Astrología Tibetana se vale de una gran variedad de prácticas y rituales Budistas, diseñados como antídotos que aumentan el mérito o “karma positivo” (darma) de una persona, y disminuyen o purifican su “karma negativo”.

El libre albedrío

La Astrología Tibetana es determinista únicamente en el sentido de que la ley del karma gobierna la vida de las personas. Sin embargo, se tiene la posibilidad del libre albedrío, ya que el karma no sigue ningún patrón predeterminado.

Es por medio de este libre albedrío que la humanidad puede guiar su futuro y tiene la posibilidad de “crear” en cierta medida su propio destino.

La sugerencia de que los planetas estudiados a través de la Astrología, oriental u occidental, “causan” u originan algunos eventos, es un error de interpretación muy frecuente.

Los astros funcionan como indicadores, no originan los sucesos. No gobiernan el destino, tan sólo dan cuenta de las posibilidades que ya han sido forjadas en cierta medida, una vez que se le hace frente al intrincado funcionamiento de la ley del karma.

El universo opera sobre la Tierra como un símbolo o una energía, pero no como una fuerza originadora. No dicta, sino indica las energías que están en juego en cualquier situación en un momento determinado.

El estudio de las fuerzas sutiles en la Astrología Tibetana

La Astrología Tibetana es el estudio de las fuerzas o energías sutiles, que configuran loa fenómenos del mundo. Cuando la disciplina estudia un horóscopo o caso, está tratando de identificar la infinidad de formas que produce la combinación de estas energías.

Como seres compuestos de “energía”, cada persona tiene una combinación particular que configura la totalidad del ser. Cada uno está compuesto por una serie de influencias gravitacionales, ejercidas desde distintos ángulos, grados y en diferente cantidad.

La multiplicidad de las posibles combinaciones es proporcional a la variedad de personalidades, de psiquismos, así como de constituciones emocionales e intelectuales de los seres humanos, y genera la fascinación y mayor enigma de la existencia.