La amistad es una relación afectiva entre dos o más personas. Es una de las relaciones más comunes, ya que todos han tenido por lo menos un amigo.

La cuestión mejores amigos va más allá que una simple amistad, ya que es un vínculo que se forma normalmente entre dos personas, que comparten gustos, confidencias, momentos y cosas en general.

La mayoría de personas piensa que una verdadera amistad puede ser comparable a la hermandad, es decir que dos buenos amigos pueden llegar a tener lazos afectivos tan fuertes, como si fueran familia.

Sin embargo hay amistades, que no necesariamente terminan en hermandad, ni en cariño filial, sino que pasan a convertirse en una atracción y en algunos casos en amor mutuo.

Cuando ocurre aquello, a veces la amistad suele disolverse y la situación cambia; pero cuando llega haber una ruptura, las cosas ya no son iguales.

Casos que se presentan

Suele ocurrir que cuando dos personas de sexo opuesto establecen un vínculo amistoso, uno de ellos puede tomar aquello de distinta manera y empezar a sentir atracción e incluso cariño de pareja por el otro, pero a veces aquello no es correspondido. En casos como este la amistad suele mantenerse, con aquellos sentimientos ocultos o se termina por declaraciones o malos entendidos que tienen que ver con celos y reproches.

Hay casos donde empiezan siendo amigos y aquella amistad se reafirma y se convierte en hermandad. En casos como este, ambos se ven como si fueran de la familia y aunque llegasen a pasar mucho tiempo juntos y compartir experiencias, momentos y a preocuparse uno por el otro, la relación es estrictamente amistosa y difícilmente podría pasar a otra condición.

Hay casos en donde ambos empiezan una relación a manera de amistad, pero existe atracción mutua, que suele convertirse en amor y aquí es cuando la amistad pasa a convertirse en sentimiento de pareja.

¿Por qué ocurre?

Normalmente la amistad es un sentimiento filial, que nace en las personas debido a la convivencia. El pasar tiempo con una o varias personas, el compartir momentos, el confiarse secretos y hacer cosas juntos hace que las personas se lleguen a querer mucho, a extrañarse y a establecer lazos parecidos a los familiares.

A veces las características de las personas hacen que exista predisposición para la amistad, ya que ser amigos no es lo mismo que ser pareja.

Entonces cuando las afinidades de dos personas están predispuestas para ser pareja, así aquello nazca como una amistad, el tiempo hará su parte y la convertirá en una relación sentimental.

Es por eso que muchos amigos suelen equivocarse, tener una relación de pareja y terminar. Esto suele darse debido a que el nivel de confianza y cariño suele confundir la mente de las personas y hacer que crean que se quieren y que si como amigos se llevaban tan bien, como pareja sería mejor; lo cual es un error, puesto que ambas cosas son distintas.

Una vez que la relación de pareja se acaba, la amistad ya no queda como antes, puesto que estará presente el recuerdo de aquella relación fracasada y más aun, cuando hubo falla de alguno de los dos.

Ventajas

Ser la pareja de la persona con la que antes se tenía una amistad puede representar algo muy ventajoso.

  • Se conocen todas las virtudes y defectos, por lo que no se crearán falsas expectativas
  • Ambos se saben los gustos y será más fácil regalar un detalle
  • Tendrán los mismos amigos en común, por lo que en reuniones sociales ninguno se sentirá incómodo o fuera de lugar
  • Existirán muchas cosas en común que ya están descubiertas

Desventajas

A veces conocer demasiado a una persona puede hacer que exista desconfianza, más cuando ha habido un pasado poco alentador.

Pueden existir celos y reclamos por parejas pasadas o por amigos que estén dentro del grupo y por ende la relación podría tornarse un poco desagradable.

En caso de ruptura, las cosas difícilmente volverán a ser las mismas y se habrá perdido probablemente una buena amistad.