Pese a que en 1923 Herbert Henry Thomas había afirmado que por lo menos algunas de las piedras de Stonehenge provenían de la cantera de las colinas de Preseli, en Pemborkeshire, al sur de Gales, los cuestionamientos siguieron durante décadas. Los científicos han identificado definitivamente a las colinas de Preseli como el lugar de donde proceden las piedras con las que construyó el monumento megalítico de Stonehenge en la Edad del Bronce. El monumento, que es Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO, está ubicado en Inglaterra, cerca de Amesbury, en Salisbury.

La investigación en Preseli Hills

La investigación fue realizada por un equipo de la Universidad de Leicester y el Museo Nacional de Gales durante 9 meses y fue anunciada a fines de diciembre de 2011. Durante ese lapso, los investigadores tomaron muestras de rocas en las colinas de Preseli. Los geólogos analizaron el contenido del mineral y las texturas de las piedras y verificaron que en un 99 por ciento las muestras de Preseli Hills coinciden con las rocas de Stonehenge. Las rocas son de origen volcánico, y son particularmente diferentes a otras piedras que también están en el sur de Gales. Las rocas de Stonehenge se llaman “riolitas” y se encuentran en lugares determinados y precisos.

Cómo llevaron las rocas hasta Stonehenge

Otro tema de larga data y debate es saber como los hombres prehistóricos de la Edad del Bronce pudieron llevar semejantes rocas desde el sur de Gales hasta Salisbury en Inglaterra, a más de 380 kilómetros. Según los estudios el lugar se construyó entre el 3.000 a.C y el 1.700 a.C; se cree que el impulsor del monumento es el pueblo del Vaso Campaniforme. En este sentido, responde el Doctor Richar Bevins, del Museo Nacional de Gales: "Muchos se han cuestionado a lo largo de los años cómo se trajeron las piedras de Pembrokeshire a Stonehenge. Si fue con un transporte humano o a través del hielo. Gracias a la investigación geológica ahora sabemos la fuente específica de las piedras riolita, por lo que ahora los arqueólogos tenemos una oportunidad para responder la pregunta que ha sido ampliamente debatida". Una de las teorías destacaba que las rocas podrían haber sido embarcadas en balsas y llevadas a través del río Avon y el canal de Bristol; sin embargo esto se discute porque el lugar para embarcar está al norte de las colinas y la distancia y las dificultades del terreno, resultan determinantes para buscar otra hipótesis. Otra alternativa es que las rocas fueron acercadas a Stonehenge “subidas” naturalmente a un glaciar – recordemos que Gran Bretaña estaba unida al continente en la Edad de Hielo hace unos 6.000 años, hasta que el derretimiento de los hielos la separó -, pero en este caso debería haber otras rocas en la región de Amesbury provenientes de Gales con ese mismo origen, y no hay, lo que cuando menos cuestiona fuertemente esta opción.

Un intento contemporáneo de traslado de una piedra

En abril del año 2000 y emulando a los empeñosos hombres prehistóricos, se intentó hacer un intento de traslado de una piedra gigante desde Gales a Salisbury por mar y tierra, empleando solo fuerza humana con tecnología de la Edad del Bronce; además de lo difícil que resultó conseguir voluntarios, el intento casi termina en fracaso, ya que la roca terminó hundida en el mar y debió ser recuperada.

Otras simulaciones se hiceron en la década de 1990 para imaginar como se pudieron arrastrar las piedras: se acertó con deslizar las piedras por rieles de madera bien engrasados, y pese a alguna dificultad sobreviniente, con 130 voluntarios con sogas se pudo hacer existosamente. y ex