La Ritalina o Retalina es uno de los nombres comerciales del MFD (metilfenidato). Es un producto químico que comenzó a sintetizarse en los años 40. Está incluido en el grupo de los estimulantes, como las anfetaminas. También se lo conoce con otros nombres como Rubifen, Methylin y Concerta.

Con mucha frecuencia se oye decir que un niño tiene problemas de atención o que es hiperactivo, o las dos cosas juntas. Pero también se diagnostica con TDHA a adolescentes y adultos, siendo la Ritalina el medicamento más usado para tratar este trastorno, utilizándolo solo o asociado a otros fármacos.

¿Qué es el TDHA?

La doctora Virginia Douglas, del Instituto Mc Gill de Canadá fue la impulsora del término TDHA, definiéndolo por las siguientes características:

  • Poco interés o rechazo a poner atención en actividades complejas o que requieren cierta concentración.
  • Necesidad de una estimulación o gratificación inmediata al realizar una tarea.
  • Dificultad para controlar los impulsos.
  • Déficit en la capacidad de resolución de problemas.

¿Por qué se produce este trastorno cognitivo?

Cuando se trata de un niño, ante este diagnóstico los padres suelen quedar desorientados. Su hijo padece TDHA. Pero, ¿cuál es la causa? ¿Tiene cura? ¿Qué se puede hacer? En Estados Unidos hay incluso grupos de apoyo para estas familias.

Mediante diversos estudios se ha detectado una disfunción orgánica a nivel de los neurotransmisores en quienes presentan este déficit de atención con hiperactividad, pero no se sabe si esto es la causa o la consecuencia del mismo.

También se lo ha asociado con factores sociales, ambientales, alimenticios e incluso se considera que el TDAH. Habiendo tantos elementos en relación a la causa no se ha podido determinar aún con certeza su origen.

¿Qué hacer frente al diagnóstico de TDAH?

Lo cierto es que a la mayoría de los niños que sufren este trastorno se los medica con Ritalina. Ya que es la manera más rápida de que puedan integrarse al sistema educativo, que es donde se presentan los mayores problemas. Al tomar la droga, el niño puede concentrarse mejor, pero esto no asegura que pueda culminar con éxito sus estudios.

No se sabe sobre los efectos a largo plazo que pueda producir la Ritalina, ya que estas investigaciones no son legales en niños, pero sí se conocen los efectos secundarios inmediatos, entre los que se encuentran el insomnio, disminución en el apetito, variaciones en el ánimo e incluso en ocasiones molestias gástricas.

La OMS desaconseja su uso por el efecto generalizado sobre el organismo que produce una hiperestimulación cardíaca y generación a nivel endocrino y metabólico de una situación de estrés permanente (2), además de que puede provocar adicción.

Ante estas perspectivas, y siendo esta droga un psicofármaco, naturalmente han surgido alternativas, y distintos enfoques para tratar a las personas con estas características. Siendo tantos los factores externos que se asocian al llamado TDHA, resulta más complicado abordarlos para obtener resultados reales y duraderos, que utilizar un tratamiento que sólo ataca los síntomas.

Dado que actualmente se diagnostica con este trastorno, según Francisco Montañés a uno de cada 20 niños en España (1), muchas veces dentro del mismo entorno del niño surgen propuestas diferentes como alternativa al uso de fármacos.

La terapia conductual es frecuente en combinación con la medicación. También hay quienes optan sólo por este tipo de tratamiento.

Puede ser de gran ayuda el libro del Dr. Gimple “Brain Exercises to Cure ADHD” (Ejercicios cerebrales para curar el TDAH), creado con el propósito de desarrollar las áreas débiles del cerebro asociadas a este déficit de atención con o sin hiperactividad..

También existen serios estudios nutricionales, en los cuales con adecuados cambios alimenticios y la eliminación de aditivos, conservantes y colorantes se logra una notoria mejoría en la capacidad de concentración y aprendizaje (3).

Desde la Psicopedagogía se considera que darle a los niños herramientas para encauzar su creatividad, para conocerse a sí mismos, a sus emociones y sensaciones, es insustituible. Para esto se precisa mucho amor, comprensión y sobre todo tiempo.

En cuanto a la mejora de la calidad de vida se ha trabajado con el TDAH y la relajación. Utilizando la respiración consciente y profunda, junto con el método de Jacobson -todas técnicas muy fáciles de aprender sobre todo por los niños que son muy receptivos a este tipo de propuestas- se han logrado resultados asombrosos.

Curiosamente ha crecido la cantidad de personas con el llamado TDHA junto con la falta de tiempo para dedicar a sus hijos que tienen hoy en día los padres. Recurrir a un terapeuta familiar que enfoque el tema de forma holística puede dar muy buenos resultados.

Hoy en día el acceso a la información es cada vez más simple. Informarse y tomarse el tiempo para decidir un tratamiento es un derecho que se podría ejercer con mayor frecuencia.

Ritalina si o no, hay mucha gente hoy en día enfrentándose a este dilema.

  1. El fraude de los niños hiperactivos con déficit de atención, de su tratamiento con psicoestimulantes y su alternativa www.tnrelaciones.com
  2. Reflexiones sobre la administración de Ritalina a niños. Raúl Osvaldo Asán. http://homeopatiaysalud.blogspot.com/
  3. Alternativas al Ritalín. 3D Educación, yo soy lo que veo. José Manuel Piedrafita Moreno. http://www.icc-br.org/art/a100.pdf