Daniel Ellsberg egresado de Harvard, por conciencia, tomó una decisión que desencadenó un terremoto político y fue determinante para finalizar la Guerra de Vietnam.

Ellsberg entendió que algo estaba muy mal, hizo una elección y con sus acciones marcó una época y un hito en relación a la libertad de prensa.

La Guerra de Vietnam

El año 1967 el secretario de Defensa de EE.UU. Robert McNamara solicitó una investigación para determinar las razones del fracaso norteamericano. Ellsberg participó en la indagación que se le encomendó a la empresa Rand Corporation.

Así Ellsberg supo de una trama secreta de decisiones erróneas y mentiras intencionadas que abarcaban las administraciones de cinco presidentes.

Enfrentado a un dilema Ellsberg fotocopió 7.000 páginas de documentos reservados y los envió al New York Times y al Washington Post. Lo hizo convencido de que la opinión pública debía saber lo que ocurría para frenar el tipo de acciones que provocaban muertes y sufrimiento a muchas personas.

Cuando se publicaron los llamados Papeles del Pentágono (oficialmente conocidas como United States-Vietnam Relations, 1945-1967: A Study Prepared by the Department of Defense) el año 1971, el mundo se enteró del doble discurso que sostenía una cosa, mientras en las acciones obraban diferente. El informe mostraba que la guerra estaba empantanada y tenía otros fines diferentes al discurso oficial.

Libertad de prensa

La reacción del gobierno de Nixon fue detener la publicación e iniciar una persecución salvaje a Ellsberg. Según reseña Tom Wells, en la biografía de Ellsberg titulada Wild man (New York: Palgrave Macmillan, 2001), el gobierno consideró que Ellsberg era un traidor y Henry Kissinger lo calificó como "el hombre más peligroso de América".

Los medios reaccionaron iniciando un juicio por el derecho a publicar y, en un fallo histórico, la Corte Suprema ordenó que se reanudara la publicación. Desde la clandestinidad, Ellsberg siguió enviando información.

El juicio a Ellsberg

Ellsberg fue acusado de robo, espionaje, y conspiración. El FBI inició la mayor cacería humana en los EE.UU.

La situación alcanzó ribetes escandalosos cuando un grupo de personas irrumpió en la oficina de su psicoanalista para robar sus notas médicas con el fin de acusarlo de estar mentalmente enfermo.

Asesorado por abogados, Ellsberg se entregó a un fiscal en Boston. Finalmente el juicio fue anulado al comprobarse que la administración de Nixon y los que pretendían condenarlo habían cometido prevaricación, suprimido evidencias, ocultado testigos y robado información.

El año 1974, a consecuencia del escándalo Watergate, Nixon renunció a la presidencia de los EE.UU. Al siguiente año, se acabó la guerra de Vietnam que dejó un saldo de más de un millón de vietnamitas y 58.000 norteamericanos muertos.

Ellsberg, la filosofía detrás de su acción

Ellsberg se convirtió en activista político intentando frenar la acumulación de poder de los gobiernos.

Ha participado en numerosas protestas contra la intervención norteamericana en otros países y también, contra la proliferación nuclear. Ha sido arrestado en más de 60 ocasiones.

Ellsberg trabaja con Truth Telling Project, organización dedicada a promover la libertad de conciencia entre funcionarios públicos para denunciar actividades antiéticas. En su web es posible encontrar material sobre su filosofía de vida.

En una entrevista concedida al diario La Nación de Argentina resume dice que: "Exponer las mentiras de un gobierno conlleva un grave riesgo personal, aun en democracia. Pero vale la pena cuando hay vidas en peligro".

Ellsberg, citado a declarar ante una comisión del Congreso, según reseña Wells en su biografía, señaló que "el secreto corrompe tal como el poder corrompe". Dicha convicción lo llevó a tomar la decisión de revelar lo que realmente ocurría.

La gran lección

En ocasiones, se transmite la idea que ética es un asunto académico asociado a reflexión y análisis teórico. La realidad, es que el comportamiento ético, tiene que ver más con la acción que con la teoría.

Es fácil dar discursos éticos. Distinto es cuando una persona se decide a ser fiel a su conciencia y aún a riesgo de sufrir consecuencias desagradables toma una decisión porque es lo correcto.

La lección de Ellsberg es que no siempre se puede ser "políticamente correcto", hay momentos en que es preciso tomar partido en función de principios éticos, aún cuando implique ser perseguido o enjuiciado.

Tomar decisiones

Ellsberg tomó una decisión. Su acción significó un cambio drástico en la forma de fiscalizar las acciones de un gobierno, especialmente cuando hay vidas en juego. Su valentía permitió que se produjeran hechos que finalmente terminaron una guerra y ayudó a fortalecer la democracia.

Rick Goldsmith, codirector de la película The Most Dangerous Man in America: Daniel Ellsberg and the Pentagon Papers (nominada para un Oscar), señala que: "La divulgación de los "papeles" es un ejemplo de gran coraje personal, puso a prueba la libertad de prensa y también el derecho del público a informarse". Ese fue su real aporte.