Los procedimientos básicos para llevar a cabo un cuidado sano y natural de la piel del rostro, son: limpiar, tonificar, nutrir e hidratar, además de ejercitar los músculos faciales para prevenir la posible aparición de arrugas y flacideces.

Inclusive hasta el cutis más sano y mejor cuidado no está libre de sufrir en un momento determinado algún problema especial, bien sea adoptando la forma de esa impertinente arruga, o la de ese inoportuno granito.

Limpieza del cutis: leche de pepino con receta casera

Existen multitud de maneras de limpiar el cutis, desde el socorrido lavado con agua y jabón de toda la vida, a utilizar leches, cremas o lociones. Optar por uno u otro método depende de nuestras preferencias, ya que todos ellos ofrecen fórmulas para los diferentes tipos de piel.

La leche de pepino para la limpieza del cutis con receta casera, se hace con una taza de leche y con un pepino pequeño. Se licua el pepino y se mezcla su zumo con la leche. Se aplica al cutis con un algodón. Trascurridos unos minutos, se retira con unas toallitas suaves.

Tónicos para la piel

Los tónicos y los astringentes son tonificantes y vigorizantes para el cuidado de la piel. Cierran los poros y reducen el exceso de grasa en el cutis; son más efectivos si se utilizan después de una crema limpiadora. Son también de gran ayuda para después del afeitado.

Hidratación y nutrición de la piel del rostro: una crema nutritiva hecha con frutas

La función de las cremas y lociones hidratantes es la de ayudar a la piel a mantener un buen grado de humedad. En relación al uso de cremas nutritivas, con él se pretende detener la atrofia del tejido subcutáneo, la relajación de la piel, su envejecimiento prematuro, y las consabidas arrugas.

El proceso de hidratación es, como mínimo, imprescindible por la mañana, puesto que es entonces cuando el cutis necesita mayor protección y cierto empuje para hacer frente al desgaste del día.

Para una crema nutritiva de frutas, apta para todo tipo de pieles, necesitamos tres cucharadas de agua de rosas, tres cucharadas de miel líquida, tres cucharadas de harina de arroz, y dos cucharadas de fruta fresca, por ejemplo: fresas, melocotones, albaricoques... Se mezclan en frío todos los ingredientes, y ya está listo para usarse.

Ejercicios faciales para el cuidado del cutis

Como complemento a los tratamientos de limpieza, tonificación e hidratación, es importante ejercitar los músculos faciales para prevenir la posible aparición de arrugas prematuras y flacideces inesperadas.

A continuación se explican unos sencillos ejercicios faciales que pueden realizarse, en cualquier lugar, en unos pocos minutos:

  • Mientras se cuenta hasta cinco, se abren los ojos de par en par y se fija la mirada con intensidad.
  • Se juntan los labios, y se gesticula como si quisiéramos silbar.
  • Se contrae la nariz como si fuéramos a estornudar, y se expanden bien las mejillas hacia fuera.
  • Abrimos la boca como si quisiéramos gritar. La cerramos y la subimos un lado de tal forma que formemos una especie de sonrisa despectiva.
  • Con los puños, se alisa muy despacio la frente, friccionando desde la mitad hacia arriba en dirección a las sienes.
Y se finaliza, masajeando la barbilla con la yema de los dedos, desde el centro a la barbilla.

Problemas en la piel: arrugas, manchas de la edad, venillas, acné, granos e impurezas

En cuanto a las arrugas, cabe señalar que hay dos tipos: las de tipo gestual y las producidas por el paso del tiempo. Tanto unas como otras son inevitables, sin embargo, su aparición puede retrasarse y atenuarse con la utilización de productos específicos, como las cremas para arrugas, existentes en el mercado.

Un remedio natural para eliminar las manchas de la edad que aparecen en la piel madura estaría en frotar la piel de la cara con aceite de ricino por la mañana y por la noche, y evitar una exposición prolongada a la hora de tomar el sol.

Las venillas rotas de la cara pueden paliarse con un aumento de vitamina C, presente en infinidad de alimentos.

El acné es un problema que comienza normalmente en la adolescencia como resultado del incremento de la producción de hormonas, lo cual estimula las glándulas sebáceas y provoca la obstrucción de los poros.

Un sencillo tratamiento natural para este problema se puede hacer con cuatro cucharadas de miel calentadas para aplicar directamente a la piel del rostro, dejando actuar por espacio de un cuarto de hora, se aclara con abundante agua tibia, y se finaliza con un tónico astringente.

Este preparado también puede ser adecuado para los granos y las impurezas del la piel de la cara.

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