Cuando el propietario de una perra decide cruzarla para tener cachorros, debe tener en cuenta las necesidades y cuidados durante la gestación y el parto y la lactancia.

Las perras son hembras que tienen dos épocas de reproducción al año. Un celo seis meses, y es en ese momento cuando hay que juntarla con el macho.

La gestación dura unos 60 días

La gestación de la perra tiene una duración aproximada de sesenta días después de la cópula, pero existe una variabilidad individual y de raza.

Es conveniente hacer un diagnóstico temprano de gestación, que puede hacerse por palpación, aproximadamente veinte días después de la monta. Pero el diagnóstico más fiable se lleva a cabo mediante la realización de una ecografía, que proporciona información sobre tres aspectos muy importantes:

  • Confirmar que la perra efectivamente está gestante.
  • Comprobar el latido cardiaco.
  • Contar el número de fetos, para saber cuántos tienen que nacer el día del parto.

Hay que evitar las radiografías hasta los 50 días

La radiografía también puede utilizarse para el diagnóstico, pero siempre después de la osificación, y nunca antes de los 50 días, para evitar en lo posible la radiación de los fetos en desarrollo.

Habitualmente se divide la gestación en tres tercios, de tres semanas cada uno aproximadamente.

Hasta la sexta semana no se incrementan las necesidades nutritivas

Durante los dos primeros tercios de la gestación, la perra no requiere cuidados especiales, pero es importante un ambiente tranquilo. Hasta entonces las necesidades nutritivas no se ven incrementadas puesto que en este periodo los fetos crecen poco, pudiendo utilizar un pienso de calidad para perros adultos. Durante toda la gestación es necesario un aporte importante de calcio y vitaminas.

A partir de la sexta semana: pienso de cachorro

El tercer tercio de la gestación es el periodo de mayores necesidades nutritivas, aumentando en un 15% cada semana. Al término de la gestación, la perra tiene que estar recibiendo un 50% de pienso extra con respecto a su ración normal. Además, el incremento no sólo debe ser en cantidad, sino también en composición energética. Por ello, a partir del tercer tercio de gestación, se le proporcionará pienso de cachorros, que tiene mayor contenido en grasa y proteínas.

El día antes del parto la temperatura corporal desciende

Al final del tercer tercio, una semana antes del parto, la temperatura corporal desciende un grado. El día del parto la perra puede tener un comportamiento anormal, ponerse nerviosa, o esconderse para parir, y la temperatura caerá incluso por debajo de los 36 grados (la temperatura normal de un perro oscila entre 38 y 39 grados).

Otro síntoma de que se está acercando el momento del parto es la aparición de secreción láctea.

No hay que dejar que se coma las placentas

Una vez que comienza el parto, lo habitual es que la perra sepa lo que tiene que hacer y no necesite ningún tipo de asistencia. Pero si es posible, es aconsejable supervisar el parto completo, por si surgieran complicaciones. Si el parto es de muchos cachorros es mejor no dejar que se coma todas las placentas, que es un comportamiento habitual en los perros.

Si surgen complicaciones, hay que acudir al veterinario

Es muy importante saber cuál es el número de cachorros, para saber si el parto ha terminado o ha quedado algún feto retenido. Si se presentan complicaciones por distocias, hay que llevar a la perra inmediatamente al veterinario, puesto que puede ser necesaria una intervención quirúrgica si algún cachorro viene en mala posición.

En el caso de razas con predisposición a las distocias como el bulldog, puede ser recomendable programar una cesárea.

La primera secreción mamaria es el calostro

Una vez que nazcan todos los cachorros empezarán inmediatamente a mamar el calostro, que es una secreción proteica rica en anticuerpos y muy nutritiva previa a la secreción de leche, que es la forma en que la madre transmite la inmunidad de forma pasiva a sus cachorros, que aún tienen un sistema inmune inmaduro.

La lactación tiene mayores necesidades nutricionales

A partir de ese momento comienza la lactación, que es la etapa en que la hembra requiere un mayor aporte energético para la producción de leche. En este periodo la hembra puede comer hasta cuatro veces más de lo normal, y habrá que seguir dándole pienso de cachorro a libre disposición.