Poco a poco los conejos se han convertido en mascotas populares. Desafortunadamente en las tiendas de mascotas mezclan a machos con hembras y como resultado adquirimos sin saber a una conejita preñada. ¿Cómo atender a la coneja gestante y a los gazapos por nacer?

Cómo saber si la coneja está preñada

Raramente en tiendas de mascotas saben diferenciar a hembras de machos: pedimos un conejo y nos dan una hembra o queremos dos conejas y nos dan una pareja. Si está gestante notaremos un aumento de peso y de apetito, se mostrará arisca, y al palpar con cuidado su vientre notaremos pequeños bultitos. La coneja comienza a “anidar” y a mostrarse afanosa en buscar material para su nido: roe, escarba e incorpora prendas, papel o cartón hacia su cama y más importante aún, se arranca pelo de su cuerpo, principalmente de su pecho y lo acomoda para formar un nido en donde tendrá a sus gazapos.

Qué necesita una coneja gestante

Al notar eso hay que proveerle de una caseta especial (caja de cartón o de madera como la usada para transportar fruta) que disponga de una única entrada al frente y una especie de tope o barrera en la parte inferior, que servirá para evitar que las crías salgan por accidente cuando termine de amamantarlas. Si tiene compañero, retirarlo: podrían pelear. Si están en jaula, poner una división para no distanciarlos.

Coneja y gazapos, cuidados importantes

Es sumamente importante no perturbar a la coneja y dejarla a solas, antes y después del alumbramiento, que ocurrirá de noche. Los gazapos son de piel rosada, oscura o moteada (dependiendo del color del pelaje de sus padres), nacen desnudos, con los ojos cerrados y las orejas pegadas a la cabeza. No hay que tocarlos ni acercarse demasiado (pero sí estar al pendiente), sobre todo si la coneja se muestra nerviosa, intenta cubrirlos o protegerlos. No permanecerá más que unos minutos una o dos veces al día con ellos, que es normal, ya que en la naturaleza así evita a los depredadores.

Insisto en el punto anterior: no molestes a tu coneja, no toques a sus crías, no instales lámparas, ¡déjala en paz! La coneja no va a estar todo el tiempo con sus crías, solamente una vez al día y quizá no te des cuenta. Es normal.

Eso sí, la coneja debe recibir agua y alimento abundante. Hay que observar discretamente a las crías: ¿su color es nítido? (si son rosadas el color será intenso), ¿se observa leche dentro de sus barriguitas? (se aprecia una manchita blanca), ¿están subiendo de peso?, ¿son vivaces? (si hay poco movimiento, quizá estén muriendo de hambre o frío). Si todo marcha bien, hay que seguir al pendiente, nunca perturbar a la coneja (con cuidado hay que retirarla del lugar para observar, sin tocar a los gazapos).

Conejitos rechazados por la mamá coneja

A veces la coneja rechaza a sus crías:

  • por estrés generado por la curiosidad de sus dueños (no toques, no te asomes: aunque tu coneja sea muy dócil, está cuidando a sus crías, no la molestes),
  • porque es muy joven e inexperta,
  • o notamos que las está matando o que los gazapos están muriendo (de hambre, frío, etc.)
Solo en ese caso hay que retirar a los gazapos y colocarlos en una caja de cartón junto con el pelo y nido de la coneja (paja o trapos que no se deshilachen) y cuidarlos uno mismo. El pelo y el calor que se den entre ellos es suficiente para calentarlos. En caso de frío, colocar cerca una bolsa térmica con agua caliente, que no queme al tacto, para mantener su temperatura y cubrirlos con el pelo de la coneja, manteniéndolos juntos y no se enfríen. Si los gazapos están fríos, acercarlos a nuestro cuerpo piel con piel y frotar con delicadeza su cuerpo.

Alimentación de los conejitos rechazados

Una técnica poco común pero exitosa es inmovilizar con cuidado a la coneja panza arriba sobre nuestras piernas. Al mismo tiempo sujetar con la mano libre a cada gazapo e instarlo a que tome una de las mamas de la coneja (presionar muy suavemente la mama para que salga una pequeñísima gota de leche para que la huela y pruebe) y dejarlo que mame durante varios minutos. Cambiar a otra mama para complementar su alimentación. Esto se hará una o mejor dos veces al día, ya que la leche materna es insustituible. Al finalizar, limpiar y masajear suavemente con un algodón empapado con agua tibia el área urogenital para ayudarles a evacuar y a mantenerse limpios. Colocar de nuevo en el nido.

No les des leche de vaca: no está hecha para un mamífero tan pequeño y seguramente morirán. Aliméntalos de la coneja como se indica arriba o dales leche para gatitos (la venden en tiendas y farmacias veterinarias). Abajo viene una foto para ilustrar cómo alimentar a los gazapos directamente de una coneja.

Alimentación de los conejitos huérfanos

Si la mamá ha muerto, hay que alimentar a las crías con biberón pequeñito (no usar jeringa para evitar bronco aspiración). El chupón se cortará suavemente el borde de la punta con navaja, verificando que el agujero no sea grande. La fórmula láctea debe ser leche para gatitos que venden en farmacias veterinarias y se debe añadir una pizca de Lactobacillus acidophilus. Para recién nacidos, unos 5 ml al día (en dos tomas o más). A la semana incrementar de 15 hasta 25 ml y así gradualmente hasta la cuarta semana, unos 30 ml diarios. Para entonces mostrarán interés en comer alfalfa y alimento comercial, y se les dará a libre demanda.

Cuidar a los gazapos puede ser difícil, pero es más fácil que con perritos. Con paciencia y cuidado se pueden criar. Es importante esterilizar a la coneja y evitar más crías.

Otras consideraciones sobre gazapos y conejas preñadas

Me han escrito continuamente para saber si deben cruzar a su coneja. NO lo hagan: al 90% de los conejos los destinan para experimentación médica, para industria cosmética (pruebas continuas, dolorosas y crueles en sus ojos y piel), para sacrificarlos por su carne o por su piel. En suma, la mayoría de los conejos la pasan muy mal y los que son "mascotas" muchas veces van a parar con niños que los descuidan y maltratan. Recibo diariamente reportes de conejos maltratados y abandonados que fueron un "regalo" imprevisto.

Los conejos son seres que sufren en silencio y mueren de hambre, por falta de cuidados, mala alimentación, maltrato (niños que los usan como juguetes). Otros muchos más son abandonados en el campo y jardines públicos donde mueren de hambre y de sed, donde son arrollados por coches, maltratados por la gente o literalmente son cazados por otros animales. NO reproduzcas a tus conejos o serás responsable de esta cadena de maltrato.

Es mejor esterilizarlos. Sobre la edad de los gazapos para estar lejos de su madre, hasta los 2 meses de edad, NO antes. Si quieren un conejito, que no sea para regalo de un niño, los conejos de preferencia son para personas adultas y/o para niños muy responsables y sumamente maduros. Les recuerdo a todos que este artículo tiene como principal finalidad ayudar a aquellas personas que adquirieron sin saberlo, a una coneja preñada o que ayudan y rescatan conejos o que adoptaron una coneja embarazada. Nunca con la finalidad de fomentar la cría de conejos.

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