
- La Habana - Animartin
Sólo su mención nos transmite calidez y exotismo. La isla más grande del Caribe presume de ser uno de los destinos turísticos predilectos por los que deciden volar en sus vacaciones a países extranjeros. No es de extrañar que lo sea...
Mucho más que sol y playa
No te quedes con la imagen que has absorbido a través de los medios. Olvídate de Fidel Castro, de Guantánamo, de la revolución, de la pobreza o el subdesarrollo, de cualquier referencia política a la isla. Olvídate de lo que has leído y visto.
Si quieres saber qué es Cuba, viaja a Cuba.
Gente entrañable que se mezcla con los turista y los acoge entre sus senos; música en cada esquina, no importa sitio ni hora; descapotables de los años cincuenta, pintando de colores las viejas calles de la isla; la Bodeguita de en Medio, con la historia de los últimos sesenta años escrita en sus paredes por aquellos que hicieron historia; la ciudad de Santa Clara, protectora de la tumba de ese guerrillero que murió por sus ideas; Valle de Viñales, estandarte de la Cuba tropical, donde el verde intenso de los árboles hace contraste con el azul impecable del cielo…
Cuba no se puede resumir. Aunque vayas mil veces, siempre habrá algo que se escape. Atrévete a descubrir mucho más que el ardiente sol y las impresionantes arenas blancas de la playa de Varadero.
Lugares míticos
En Cuba no hay rincón que no sea mágico y, hasta los más legendarios, también son gratuitos.
- -Bodeguita del medio (La Habana)
La Bodeguita del medio es el restaurante cubano más famoso del mundo. Abierto en 1942, constituye una referencia significativa en la historia del país. Por él han desfilado todo tipo de personalidades, reyes, mandamases, escritores, nobles y filósofos. Muchos firmaron sus paredes para recordar que, efectivamente, ellos también creyeron fundamental descansar allí un rato.
- El Floridita (La Habana)
No puedes ir a cuba y no pedirte un daiquiri en este bar abierto desde 1816. La Academia Norteamericana de Ciencias Gastronomía otorgó a El Floridita el premio al Rey del Daiquiri. Hemingway se enamoró de él en su primera visita… A lo mejor, el próximo eres tú.
- Plaza de la revolución (Santa Clara)
Complejo escultórico diseñado por José Delarra, se erige como uno de los símbolos conmemorativos más conocidos al Che Guevara. Está adornado en la base de sus esculturas por históricas citas que hacen referencia al espíritu de la revolución. La plaza es historia palpable y tangible, un regalo inolvidable.
- El Morro (Santiago de Cuba)
Dispuesto para defender a los cubanos, los cañones del Castillo de San Pedro de la Roca (más conocido como El Morro) miran atentos al mar, ojos vigías de posibles invasores. A partir de 2001, en conmemoración a la resistencia que viene demostrando desde 1638, a las nueve en punto de la noche un cañón dispara su artillería y recuerda a Cuba que pueden contar con él para protegerla.
- Pinar del Río (Capital de la provincia homónima)
Madre del tabaco, donde se concentra un ochenta por ciento de su producción, conjuga las playas menos transitadas y unas cordilleras deslumbrantes, con frondosa vegetación y exótica fauna. Exquisita muestra de la variedad del clima del Trópico, el Pinar del Río es belleza, salvaje naturaleza y tranquilidad.
Éstos y muchos más… Tus vacaciones se harán demasiado cortas. Pregunta a los cubanos, pídeles que te aconsejen. Si te decides por Cuba, tu retina no tendrá que pagar por visitar cualquier lugar que deje el regusto de la hierbabuena de un mojito o el olor del humo negro de un puro habano.
Cuba, en peligro de extinción
Atrapada en el tiempo, la vieja mulata es un residuo comunista de los que ya no quedan; ahora y todavía, estamos ante una joya inigualable. Tienes la suerte y el privilegio de poder aprender de una cultura autóctona, pura en esencia. Posiblemente, las próximas generaciones no disfruten en el futuro del encanto de hoy.
No desaproveches la oportunidad. Porque Cuba, hoy, aún, es completamente única.
Sin manchas capitalistas, alejado de las rutinas del consumismo, el pueblo cubano mantiene las raíces intactas. Acostumbrados, además, a recibir a turistas y expertos en hacerlos sentir como en casa, sus habitantes estarán pendientes de cualquier pregunta, deseosos de darte una respuesta.
Sumérgete en Cuba, en la Cuba del pueblo, en la Cuba que cuenta su propia y adornada leyenda. Intercambia opiniones, ábrete a nuevas perspectivas, dales también a los cubanos un poco de tu mundo. A cambio, ellos te darán todo cuanto quieras del suyo.
