Cuatro películas no muy navideñas

gizmo, el gremlin bueno - fiona_adam
gizmo, el gremlin bueno - fiona_adam
Una visión distinta de la Navidad en el cine a través de cuatro conocidas películas.

La Navidad es casi un género cinematográfico en sí mismo. El Hollywood clásico nos trae cada año algunas películas inolvidables centradas en tan señaladas fechas, como “¡Qué bello es vivir!” (Frank Capra, 1946) o “De ilusión también se vive” (George Seaton, 1947). El pasar de los años nos ha ofrecido distintas caras de estas fiestas aparte del cuento lleno de buenos sentimientos. Sobre todo la comedia familiar (“Solo en casa”, Chris Columbus, 1990, o “Love, actually”, Richard Curtis, 2003) y gamberra (“Bad Santa”, Terry Zwigoff, 2003 o “Noche de Reyes”, Miguel Bardem, 2001), pero también el cine negro, (“L.A. Confidential”, Curtis Hanson, 1997), el drama (“Un cuento de Navidad”, Abel Ferrara, 2001), la animación (“Pesadilla antes de Navidad”, Henry Selick, 1993) y el terror (“Black Christmas”, Bob Clark, 1974) han dado la vuelta en mayor o menor medida a la versión acaramelada del paisaje nevado y las calles adornadas.

Además de las citadas, las siguientes son algunas de las más famosas películas que transcurren en Navidad sin ser estrictamente películas navideñas al estilo tradicional. Cada una de ellas está ilustrada con una pequeña parodia del villancico “Blanca Navidad”, de Irving Berlin, popularizado por Bing Crosby, y con una escena que podría ser la favorita de los que odian esta festividad invernal.

¡Oh!, negra Navidad: “Gremlins” (Joe Dante, 1984)

Dos jóvenes que están a punto de vivir unas fiestas poco alegres por circunstancias personales y familiares se encuentran que, a causa de un inocente y encantador regalo, su pesadilla no ha hecho más que empezar. Cuando decenas de monstruos plagan la ciudad, los protagonistas se ven huyendo y luchando por su supervivencia.

Momento poco navideño: una horda de gremlins llama a la puerta de una casa y, como un coro de voces angelicales, ameniza con “Noche de paz” a sus aterrados inquilinos justo antes de desatar el caos.

¡Oh!, violenta Navidad: “Jungla de cristal” (John McTiernan, 1988)

A John McClane (Bruce Willis), un duro policía neoyorquino, se le agria la celebración cuando, tras viajar a Los Angeles a reunirse con su esposa con motivo de la fiesta de inauguración de un impresionante rascacielos en plena Nochebuena, un comando terrorista irrumpe en el edificio y amenaza con destruirlo con los invitados dentro. “Si así celebran la Navidad, yo no me pierdo el Año Nuevo”, dirá un personaje, inconsciente del peligro.

Momento poco navideño: tras su primer enfrentamiento con un terrorista, McClane manda una nota al resto del grupo con el espíritu de Papá Noel: “¡Ho ho ho, ahora tengo una metralleta!”.

¡Oh!, diabólica Navidad: “El día de la bestia” (Álex de la Iglesia, 1995)

Un sacerdote (Álex Angulo), tras descifrar un código cabalístico de la Biblia, descubre la mala nueva: el Anticristo va a nacer en Madrid la próxima Navidad. Con la ayuda de José María (Santiago Segura), “satánico y de Carabanchel”, hará lo que haga falta para evitarlo, aunque tenga que arrasar por donde pase. Los medios de comunicación tampoco salen muy bien parados, así como los falsos médiums y sanadores que se ofrecen a solucionar los problemas de los demás a cambio de dinero.

Momento poco navideño: el cura, malherido y alucinado, invoca a Satán y éste se aparece, en forma de macho cabrío, en un piso de la capital española.

¡Oh!, desquiciada Navidad: “Arma letal” (Richard Donner, 1987)

El tema “Jingle Bell Rock”, de Bobby Helms, acompaña los créditos iniciales de esta cinta de acción, a los que sigue el suicidio de una joven prostituta cocainómana, hija de un antiguo amigo del sargento Murtaugh (Danny Glover), y una venta de drogas entre árboles navideños. Para colmo, a Murtaugh le colocan como compañero al sargento Riggs (Mel Gibson), que parece más loco que entusiasmado por su trabajo. A partir de ahí, persecuciones, disparos, saltos al vacío, torturas… Tal vez Murtaugh sea demasiado viejo para todo eso.

Momento poco navideño: En la soledad de la caravana donde vive, Riggs, recordando a su esposa muerta, se mete el cañón de su propia pistola en la boca, mientras en la televisión, Bugs Bunny felicita la Navidad.

Navidad, un filón inagotable para el cine

Esta es una pequeña muestra de cómo el cine, siempre desde una perspectiva poco seria, transgrede la visión fraternal, consumista y religiosa de la Navidad, pero un sinfín de filmes y telefilmes siguen y seguirán recordándonos año tras año en las salas y en la tele el aroma a hogar, dulce hogar. A pesar de ser una minoría dentro del total, el cine navideño “subversivo” tiene muchos adeptos tanto entre los que detestan belenes, banquetes y regalos como entre los que no.

César, César Garrido

César Garrido Melero - Maestro de Inglés durante diez años, actualmente en excedencia. Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas y ...

rss
Deja tu opinión

NOTA: Al no ser miembro de Suite101.net, tu comentario pasará un filtro de supervisión antes de que aparezca publicado.
Enviar comentario
Cuánto es 4+5?
Advertisement
Advertisement