En este artículo comentaremos diferentes aspectos que influyen en la longevidad de nuestro perro, y en su calidad de vida cuando es un perro “senior”. Aprovecharemos para hablar de alguna curiosidad relativa a estos temas.

Cuántos años vive un perro y factores que influyen en el tiempo de vida de un perro

Un perro que no contraiga ninguna enfermedad grave o tenga algún accidente, podemos esperar que viva entre 9 y 14 años de manera natural. Esto no son números exactos, y hay perros que salen de esa estadística tanto por el límite superior como por el inferior.

Hay algunos factores que influyen en la expectativa de vida de un perro, además del azar:

  • La raza. Un perro de raza tiene, estadísticamente, una esperanza de vida menor que la de un perro mestizo. Esto es debido a la mayor consanguinidad de los perros de raza respecto a los perros cruzados, como se comenta en el artículo de “los perros de raza y los perros mestizos”.
  • El tamaño. Un perro de tamaño adulto pequeño tiene una expectativa de vida mayor que la de un perro de tamaño adulto grande. Por comentar dos extremos, muchos Yorkshire Terrier alcanzan los catorce o quince años, mientras que pocos San Bernardo llegan a los once o doce.

La edad del perro y las leyendas urbanas: ¿un año humano equivale a siete años “perrunos”?

Mucha gente tiene la creencia de que un año de la vida de un perro equivale a siete años de la vida de un humano. De esta manera, calculan la edad “humana” de un perro de dos años en catorce años, y la edad de un perro de diez años “perrunos” en setenta años “humanos”.

Esto en realidad no tiene más base o razón de ser que la tentación por parte de muchos propietarios por humanizar a sus mascotas. Es fácil desmontar esa equivalencia dándonos cuenta que un perro de un año es un adulto que puede perfectamente tener descendencia mientras que un niño de siete años no lo es.

El perro senior o viejito. La calidad de vida del perro senior

Cuando un perro llega a una edad avanzada, necesita unos cuidados especiales. La lista de problemas o patologías que pueden aparecer vinculadas a la edad es larga. Sin ánimo de ser exhaustivos, comentamos algunas.

En cuanto al ejercicio, es importante continuar con los paseos, sin excedernos en el ejercicio pero tampoco permitiendo el sedentarismo, ya que lleva a nuestra mascota a ganar peso y perder fuerza en sus extremidades.

Los perros gustan de una rutina estable, y cuando el animal es mayor, es todavía más importante, porque les cuesta adaptarse a los cambios en horarios, mobiliario, etc. Existe una enfermedad, llamada disfunción cognitiva, en la cual estos problemas son muy acusados. Si vemos a nuestra mascota excesivamente desorientada, con pautas de sueño alteradas o con una actitud extraña, es necesario consultar a nuestro veterinario.

Pueden aparecer también problemas como cataratas o sordera, que hagan más difícil al animal seguir nuestras órdenes o la rutina diaria. En cualquiera de estos casos debemos consultar con nuestro veterinario las mejores pautas o alternativas terapeuticas.

Debemos cuidar su dieta, porque al hacer menos ejercicio y tener más edad, es posible que tienda a ganar peso, con el efecto negativo que esto tiene sobre sus articulaciones y arterias.

Las articulaciones suelen notar los efectos de la edad. Pueden doler o debilitarse, debido al desgaste de los años. Nuestro veterinario puede recomendarnos condroprotectores u otros tratamientos adecuados.

Por último, suele aparecer mal aliento y acumulación de sarro en los dientes, como se explica en este artículo.

En definitiva, cuando un perro es senior y llega a una edad avanzada, no debe preocuparnos únicamente su logevidad sino también su calidad de vida, y teniendo en cuenta estos preceptos podemos disfrutar de mucho tiempo a su lado procurando que su bienestar perdure todo el tiempo posible.