En el año 1989 se estrenó la película “Cuando Harry conoció a Sally”, protagonizada por Billy Cristal y Meg Ryan (este filme la catapultó a la fama), con la dirección de Rob Reiner.

Los actores y Nora Ephron, la guionista, obtuvieron importantes premios y curiosamente, la película también se llevó un premio a “Mejor taquilla” porque al ser un éxito mundial, las localidades pronto se agotaban.

Posteriormente fue un éxito en las señales de televisión paga, donde aún pueden verse sus repeticiones con asiduidad.

En el teatro

La ciudad argentina de Mar del Plata, está ubicada al borde del Oceáno Atlántico Sur y durante los veranos se convierte en la principal plaza teatral de la República Argentina.

En el verano de 2011, uno de los mayores éxitos de la temporada de teatro fue la presentación de la versión teatral de “Cuando Sally conoció a Harry”, protagonizada por Raúl Taibo y Araceli González.

En abril de 2011 llegó la misma puesta a la “teatrera” Avenida Corrientes de la ciudad de Buenos Aires y se ofrece en la sala teatral “Multiteatro”.

La historia de un hombre y una mujer

La comedia, estructurada episódicamente, cuenta diferentes momentos de la larga y curiosa relación que mantienen los protagonistas y comienza el día que se conocieron.

Ese día, Harry accede a pintar el departamento de una amiga de su novia que acaba de mudarse a Nueva York para iniciar su carrera de periodista.

Esa amiga, es Sally. Una mujer obsesivo compulsiva, pendiente de todos los detalles en todas las cosas que ella supone deben ser perfectas.

Harry es todo lo contrario, despreocupado, feliz y empedernido mujeriego.

Ambos se repelen desde el primer momento en que se ven. Terminado el trabajo de pintura se despiden “hasta siempre”.

Años después se reencuentran casualmente, cada uno por su lado está terminando una relación amorosa y se “usan como escuchas de dolores”.

Una rara amistad

La relación proseguirá como una amistad entre seres muy diferentes, se convierten en amigos casi cómplices y se buscan mutuamente pareja, aunque también se critican y en el fondo se detestan.

Los dos están convencidos que la amistad entre hombre y mujer puede existir sin ningún problema ni otra connotación que no sea amistosa.

Sally defiende la posición de las mujeres y Harry es, simplemente, machista.

Una divertida comedia

Como se mencionó en un párrafo anterior, la obra teatral tiene una estructura de episodios, en la que en cada uno de ellos se muestran las transformaciones en su manera de pensar y por ende en la personalidad de los protagonistas.

Tiene como nexos de continuidad “sketchs”, en los que se cuentan historias de parejas de ancianos con textos de mucha comicidad que provocan francas carcajadas en la platea.

Los diálogos de la obra también provocan risas, algunos son memorables por lo punzantes en cuanto a la relación amistosa entre un hombre y una mujer.

Seguramente los espectadores tienen muy presente la escena de la película en la que la protagonista finge un orgasmo en público, la misma escena la tienen en la obra teatral.

La puesta

El director de teatro Manuel Gonzáles Gil ha logrado una puesta ágil que en ningún momento pierde el ritmo.

Los desplazamientos y las situaciones fijas están pensadas para que desde cualquier lugar de la platea sean visibles y se puedan disfrutar.

Hace mover a los actores con una marcación que les permite ser naturales y creíbles.

Los actores

Raúl Taibo al interpretar a Harry afrontó el desafío de despegar de la mente del espectador la expectativa de que se encontraría con un remedo de la labor de Billy Cristal.

Y logró destruir el prejuicio de que imitaría al comediante americano, porque Taibo se mueve en la comedia con soltura, y disfrutando su rol.

Quizá lo ha hecho en demasía como un personaje de Buenos Aires y hay que recordar que la acción transcurre en Nueva York. Pero convence a los espectadores.

Una actriz modelo

Araceli González compone a una meticulosa Sally demostrando que se ha esforzado por construir su rol.

Ella se inició como modelo de publicidad y también de pasarelas de desfiles de modas, por lo tanto en cada cambio de vestuario (y hay muchos) provoca la admiración de las mujeres y la delicia de los hombres.

Luce hermosa y elegante en el papel de una periodista con verdaderos aires de distinción y logra arrancar aplausos a telón abierto en la escena ya mencionada del orgasmo fingido.

Quizá lo que debería haber trabajado un poco más para su actuación, son los tonos que debe darle a sus parlamentos para no caer continuamente en el recitado de los mismos.

Los roles secundarios

Roberto Catarineu y Graciela Pal tienen a su cargo los pases entre uno y otro episodio.

Deben componer muchos personajes y diferenciarlos entre sí, lo que ha provocado que en algunos sobreactúen, pero los espectadores están pendientes de sus apariciones en forma permanente.

Mario Pasik es quien más se acerca a la composición de un neoyorkino, y ofrece un trabajo que recuerda a los estereotipos de los empresarios exitosos que se ven en las series televisivas americanas.

Lucrecia Blanco es quien más se luce. Y lo hace al componer a la amiga de la protagonista. Su personaje está construido con valiosos recursos actorales que pone al servicio de su labor. Y logró que su rol sea el más sólido, aunque con la debida medida como para no opacar a los protagonistas.

Conclusión final

“Cuando Harry conoció a Sally” en su versión teatral, es un producto comercial que satisface las expectativas de los espectadores.

Tiene buen ritmo, una historia con muchas situaciones graciosas y un elenco bastante homogéneo en cuanto a sus trabajos.

El director se ha esmerado para que todo luzca como para que quienes ocupen la platea al salir de la función tengan una sonrisa de conformidad con lo que han presenciado.