Cross Heart es la historia de un amor, que arranca cuando aún no existe, que va descubriendo los primeros pasos, los primeros sinsabores y va evolucionando en el tiempo. AnaKris, su autora, apuesta por un amor entre dos chicas adolescentes, y que todavía sea éste un tema poco tratado en occidente le da un toque de originalidad a este manga yuri (género que se centra, precisamente en las relaciones de amor entre mujeres) que, a pesar de que los sucesos son algo previsibles, consigue su mayor triunfo en la implicación emocional que genera en el lector.

Amor de y entre mujeres

Neodragon Ediciones publica Cross Heart al precio de 7,95 euros. El volumen recopila la historia completa realizada por AnaKris, pseudónimo de la autora española Ana Cristina Sánchez, que creó como webcómic en 2008 y que ahora aparece recopilada al completo en esta edición impresa en español. Es, junto a Marie, Marie, el primer lanzamiento de Neodragon, una editorial de nuevo cuño que empieza a hacerse un hueco en el mercado del manga en español.

Que la historia de Cross Heart viera la luz en 2008, y la amplia tradición en el manga de este género denominado yuri, elimina toda posibilidad de que surja de una moda procedente, por ejemplo y por cercanía, del actual éxito de la adaptación cinematográfica de El azul es un color cálido. De hecho, salvo el amor de y entre mujeres que encarrila la historia, son vidas muy diferentes las que narran Julie Maroh en su obra y AnaKris en la suya. Cross Heart tiene un toque juvenil mucho más acentuado e incide mucho más en el amor que en el drama.

Emociones y sentimientos

De hecho, ahí radica el gran éxito de AnaKris, en conseguir que sus dos protagonistas, la frágil Kotomi y la soñadora Haru, conmuevan y emocionen. Es la suya una historia muy emocional, siempre a flor de piel, muy centrada en estas dos chicas y en la evolución del amor que se profesan, que se acerca a lo imposible en muchos momentos pero que va abriéndose camino. Su mundo está muy limitado a lo que les sucede, a lo que piensan y a lo que sienten, y la narración se escapa a otros rincones de sus vidas sólo cuando es útil para comprender sus corazones.

Este recurso de AnaKris de limitar lo que cuenta al corazón de la historia es efectivo pero tiene un efecto secundario, y es que los acontecimientos que va narrando encierran cierta previsibilidad. Su apuesta no es por la sorpresa (de hecho, lo primero que cuenta es el trauma que afecta a la personalidad de Kotomi y, de alguna manera, inicia la fascinación de Haru por ella) o por complejos giros de guión (que suele exponer al comienzo de cada uno de sus episodios), sino por la sencillez. Y dentro de esa sencillez está la pasión que busca como motor de la historia, la suya como autora y de Haru primero y Kotomi después.

Las tres partes de 'Cross Heart'

La historia de Kotomi y Haru, que no se centra en el sexo como motor de la relación pero tampoco lo rehúye, queda dividida en tres partes y AnaKris da una destacable cohesión al conjunto, hasta el punto de que su lectura (en sentido oriental) puede hacerse de forma consecutiva o incluso por separado. La diferente extensión de sus episodios (y de las partes de cada historia; Cross Heart tiene dos, Someday sólo una y Breakdown tres con dos extras a las dos finales) supone que la historia fluye por necesidades de historia y no por criterios editoriales, seguramente también por su origen como webcómic.

El dibujo de AnaKris

Una de las mejores decisiones que toma Anakris dar aspectos complementarios y muy identificables a sus dos protagonistas, empezando por el peinado de ambas, con el que va jugando a lo largo de la historia. Su trazo es sencillo, dando toda su atención a los personajes por encima de los escenarios, y consigue que el dibujo genere tanta emotividad como el guión. Una vez que establece con éxito el aspecto de Kotomi y Haru, lo mejor de la parte visual está en la notable evolución de las dos chicas con el paso del tiempo.

Un emocional manga yuri

Cross Heart es un manga yuri que cubre diferentes etapas en sus tres partes, bien hiladas con sus correspondientes elipsis temporales, y precisamente por eso, por la empatía que generan Kotomi y Haru a diferentes edades, se siente capaz de buscar audiencias adolescentes y también adultas. Eso es posible gracias al acertado y siempre muy bien llevado contenido emocional de la historia. AnaKris convence por su empatía con los dos personajes, a los que mueve por el espectro sentimental sin que pierdan su esencia y cierra con mucho acierto, antes y después del extra final, una historia tan concreta como conseguida.