El cuerpo humano tiene un reloj biológico interno, un mecanismo que regula las actividades biológicas con las horas más productivas para realizar las actividades diarias.

El reloj biológico sincroniza los tiempos del cuerpo, en modo de hacer coincidir el pico de actividad con la máxima disponibilidad de luz y comida.

Historia de la cronobiología

Su descubridor fue el francés Alain Reinberg. Este investigador realizaba un estudio del recambio de potasio en las células en un grupo de jóvenes que cumplían el servicio militar, cuando descubrió que en un arco de 24 horas había una variación regular de ciertos parámetros.

La conclusión de Reinberg fue que el organismo de un sujeto sano tiene la capacidad de autorregularse, en modo de mantener constantes las concentraciones de varias sustancias químicas.

Ritmos biológicos

Para cada actividad diaria es posible individualizar un momento mejor o peor para realizarla y es variable de sujeto a sujeto.

Esta regularidad es fundamental para evitar que todos los procesos tengan lugar simultáneamente. El cuerpo y la mente tienen sus horarios, a veces, independientemente de la voluntad.

Hora por hora qué cosa sucede en el cuerpo

  • 00:00 - 02:00: inicio del sueño, reducción de la secreción gástrica.
  • 04:00 - 06:00: reducción de la temperatura del cuerpo y de la concentración. Tendencia al parto natural.
  • 06:00 - 08:00: somnolencia y cansancio.
  • 08:00 - 10:00: aumento del estímulo de evacuación, de la presión sanguínea y de la frecuencia cardíaca.
  • 10:00 - 14:00: aumento de la concentración y de la memoria, del razonamiento lógico y de la presión sanguínea.
  • 14:00 - 16:00: aumento de la producción de insulina.
  • 18:00 - 20:00: aumento de la temperatura del cuerpo, atención, fuerza muscular y reducción de la propensión al sueño.
  • 20:00 - 22:00: aumento de la acidez gástrica y de la sensibilidad cutánea.
  • 22:00 - 24:00: aumento de la acidez gástrica.

La mejor hora para cada actividad

  • Actividad deportiva: depende de la persona, en general se debe evitar realizarla de noche. La actividad deportiva puede tener una influencia negativa en el sueño y existe riesgo de insomnio.
  • Tomarse la fiebre: mañana y noche.
  • Pesarse: a la mañana en ayunas y preferiblemente después de evacuar. A esta hora tienen menor influencia los agentes exógenos (ingestión de líquidos y sólidos).
  • Tomarse la presión: a la mañana, recién despierto y a la noche.
  • Dormir la siesta: después de almorzar, como máximo 30 minutos.
  • Hacer el amor: las 22:30 es el horario en que disminuyen las inhibiciones y crece el romanticismo. Esto responde a razones psicológicas y culturales.

La hora del cuerpo para curarse

La cronofarmacología es la disciplina que estudia el ritmo cardíaco y las alteraciones biológicas para determinar en qué momento el organismo es más sensible a las sustancias farmacológicas.

Gracias a la cronofarmacología y en base a simples medidas, como la presión arterial, la temperatura y la frecuencia cardíaca, se pueden dosificar mejor los fármacos.

El reloj biológico se puede confundir

El estilo de vida moderno, lleva a algunas modificaciones. Así, si el sueño llega cuando se está al volante, uno debe detenerse y, por ejemplo, tomar un café; lo cual modifica artificialmente el ritmo natural.

Los largos viajes en avión, con cambios de usos horarios, hacen experimentar condiciones desagradables, y a veces peligrosas como la depresión o los disturbios en el sueño.

Las personas que trabajan de noche pueden sufrir el “síndrome del turnista”, que se caracteriza por una excesiva somnolencia durante el día, problemas de concentración, irritación, estados de ansia, depresión y problemas somáticos como enfermedades gastrointestinales.

Si bien cada persona tiene su reloj biológico personal, hay reglas que son iguales para todos.

Conocer el reloj interno de cada uno es útil para aprovechar mejor la potencialidad del cuerpo.