Se terminó. Para los millones de chicas que han seguido la saga habrá finalizado una etapa basal de sus vidas. Para aquellos que criticaron a los vampiros de Crepúsculo sin haber visto siquiera una de las películas habrá terminado un injustificado motivo de odio furibundo (¿por qué?). Para los críticos, habrá concluido una auténtica tortura ¿Cuál es la razón de experiencias tan disímiles respecto ante una misma propuesta? En busca de respuestas hablar con un sociólogo. Por lo pronto, Amanecer Parte 2 es el final de la historia, se ubica varios escalones debajo de la gran Amanecer parte 1 (ver crítica) y reconstruye aquello que llama a la discordia: un film lento repleto de esos detalles de cotidianidad que pone los pelos de punta a los detractores y tanto disfrutan las fans.

Bill Condon vuelve a dirigir Crepúsculo: Amanecer parte 2

El director Bill Condon (responsable también de la primera parte de este gran finale) debió escoger: Amanecer debía hacerse en dos partes (terminemos con el cinismo y no nos interesemos en si tal decisión se debió a cuestiones económicas; acá hablamos de hechos artísticos). Y la decisión no se anduvo con chiquitas: dejó en aquella primera mitad todo lo referido al triángulo Bella-Edward-Jacob (Stewart-Pattinson-Lautner, respectivamente) y reservó para la segunda aquello que tuviera que ver con el vampiraje y sus clanes y disputas.

Y en este punto hay que sincerarse: Crepúsculo son ellos tres, que si la chica humana se va con uno o lo traiciona con otro. La historia de las peleas milenarias eran cuestión secundaria. La que paga el gran costo de semejante separación es la parte final: todo lo importante (casamiento, debut sexual, embarazo) ha ocurrido en el film anterior, sin lugar a discusión, el mejor de la saga.

Pero debía haber un film más. Y Condon puso lo mejor de sí para sacar el proyecto adelante.

Sinopsis de la última película

El director recurre a artilugios estéticos varios para alargar un material que parece no alcanzar para un largometraje. Fotografía en términos publicitarios, efectos visuales y una incesante banda de sonido acompañan el pequeño conflicto que Amanecer Parte 2 tiene para ofrecer: Bella es ahora vampiro, por primera vez ha levantado su perfil, se enseña más altiva y en vez de usar jeans gastados se viste como chica de disco de moda. Eso es todo. El film no puede superar lo anecdótico hasta que, entonces sí, un conflicto-conflicto asome en el horizonte: los Volturi, vampiros italianos, vienen a desatar una carnicería porque la hija de Bella y Edward no puede ser. A partir de esa información la película se convertirá en un desfile de poderes y preparativos para la gran batalla final.

Amanecer parte 2, crítica del final de Crepúsculo

A contramano de la tibieza de los minutos anteriores, el gran desenlace se reserva la mejor escena de la saga: una autentica batalla campal de tintes góticos, asesinatos a destajo y temperaturas bajo cero. Pero (lamentablemente con Amanecer 2 siempre hay un pero) también esta batalla tiene su contra: la secuencia es un fraude narrativo que tendrá que descubrir cada espectador. Al menos quedó el consuelo, un enfrentamiento a lo grande para el final de una saga que, aun contra sus detractores (que los tuvo, muchos y, vaya uno a saber por qué, muy agresivos), ya está en la historia del cine.