
- X-Men: Primera Generación - decine21.com
El hecho de haber realizado una nueva película sobre los X-Men sin los actores y director original, en un principio puede ser algo que eche para atrás a más de uno, pero después de saber que Brian Synger (director de las dos primeras partes) es el productor y que quien dirige es Matthew Vaughn, responsable de la ingeniosa e irreverente "Kick-Ass", las expectativas aumentan considerablemente.
Después de colocar a los mutantes al borde del abismo con "X-Men: La Decisión Final" y "Lobezno" (lecciones sobre cómo destrozar dos buenas historias), se volvió urgente recuperar la esencia de la saga.
El universo único de X-Men
Lo que hace a la historia de X-Men diferente es, precisamente, su visión realista del hecho de tener poderes, presentándolo como un drama en el que los superhéroes son considerados peligrosos y rechazados, por ende, por la sociedad.
Esta tragedia conecta directamente con el espectador, y resulta mucho más creíble la historia de que el siguiente paso en la evolución humana consista en el desarrollo de poderes especiales, que la de que sólo un único individuo adquiera determinadas habilidades por un accidente fortuito.
En la mayor parte de los cómics de superhéroes, la historia se limita a presentarnos a una única persona con poderes que asume siempre el papel de protector de la humanidad. No hay nadie más como él y la sociedad siempre le admira y espera para ser rescatada. Sin embargo, en X-Men, el hecho de poseer habilidades especiales se presenta como un arma de doble filo: tienes características que te hacen más fuerte y superior a los demás, pero también temido y considerado peligroso. Y no todos los mutantes eligen precisamente el buen camino, y he ahí la originalidad de La Patrulla X, que retrata a los mutantes como personas normales que no saben muy bien cómo procesar sus características extraordinarias.
Algunos deciden hacer el bien y proteger tanto a los que no tienen poderes como a los suyos, otros se vuelven enemigos de aquellos que les rechazan y otros simplemente se esconden.
Argumento
La película arranca con la misma secuencia que la primera parte: estamos en 1944, en Polonia, y asistimos a la primera manifestación de poder de un muy joven Erik Lensherr (Magneto) en un campo de exterminio, al ver cómo le separan de sus padres. Sebastian Shaw, bajo el alias de Dr. Schmidt, es testigo de este acontecimiento y se interesa por el chico, con el cual acaba experimentando.
En la misma época, pero en Westchester County, vemos el primer encuentro entre Charles Xavier y Raven (Mística), sentando las bases de su posterior amistad.
En este punto, damos un salto de unos 20 años hasta situarnos en los Estados Unidos de los años 60 y en mitad de la Guerra Fría.
La CIA descubre a un grupo de mutantes tratando de extorsionar a un alto mandatario, y envía a una de sus agentes, Moira MacTaggert, a consultar sobre este incidente al profesor Charles Xavier, el cual decide ayudarla a encontrarlos y neutralizarlos. Y es en mitad de esta misión cuando se cruza en el camino de este último Erik Lensherr, quien también iba tras la pista de este grupo, en el cual se encuentra Sebastian Shaw, para vengarse de él por lo que le hizo sufrir durante la II Guerra Mundial.
Erik y Charles se hacen compañeros y unen fuerzas para localizar y captar a otros mutantes para evitar que Sebastian Shaw logre su objetivo: desencadenar la III Guerra Mundial para acabar así con la raza humana.
Interpretaciones
En el caso que nos ocupa, el peso de toda la película recae especialmente en los dos protagonistas: Michael Fassbender (Magneto) y James McAvoy (Profesor Xavier). Y aunque por densidad dramática pueda destacar Fassbender (quien acapara casi toda la atención), McAvoy le da a su personaje un gran carisma que quizá pueda chocar con la imagen habitual de maestro o incluso monje que siempre hemos tenido del que llega a ser un guía para muchos de los mutantes.
En tercer lugar habría que nombrar a Jennifer Lawrence, encarnando aquí a Mística, personaje al que se le ha otorgado un protagonismo puede que inusual que nunca había tenido en el cómic.
Y en último y cuarto lugar destacamos al antagonista de "X-Men: First Class", Sebastian Shaw, interpretado por un siempre eficiente Kevin Bacon. Disfrutamos aquí de un villano fascinado por los poderes sobrehumanos que encuentra en algunos individuos, adquiriendo él mismo poderes cuasi divinos no se sabe muy bien cómo.
Valoración
Los seguidores más puristas del universo de X-Men encontrarán una serie de licencias en la película que no la hacen del todo fiel respecto a los cómics originales. No obstante, "X-Men: First Class" ha sabido devolver a la saga mutante su sello inconfundible, desvelando además el pasado de Magneto y el Profesor X, lo que hará las delicias de los seguidores más acérrimos de La Patrulla X.
