Es una manía de Hollywood: acomodar películas para actores. Guionistas, directores y toda la mar en coche de la industria cinematográfica detrás de la cara convocante. Y bastante bien hacen lo suyo. Las caras convocantes. Son carismáticas, actúan con corrección, dan todo de sí. Pero a veces no alcanza. Y cuando las ideas son demasiado cortas, las morisquetas de la estrella de turno resultan insuficientes. Eso mismo, así de sencillo, ocurre con Solo por dinero, el nuevo film con Katherine Heigl.

Sinopsis de la película Solo por dinero

Definitivamente acomodada en el cliché de la comedia romántica, Heigl se viste de torpe cazarecompensas para darle vida a Solo por dinero, película ligera que parte de una buena premisa: una chica como cualquier otra y soltera como tantas más, se ve empujada a la difícil misión de devolver a la ley a aquellos prófugos que, luego de pagar la fianza, no han vuelto a dar el presente por la justicia. ¿Trabajo extraño? Sí, pero Stephanie Plum (Heigl) acaba de divorciarse, no tiene empleo y necesita dinero para la renta.

La treintañera “tevasaquedarsolterona,nena” Plum descubre que uno de sus buscados es un antiguo novio de la escuela que la sedujo y la abandonó, pero, nobleza obliga, el tipo se ha mantenido bastante bien y sobresale como “fugitivo sexy”. Con la confianza que dan los viejos revolcones y entre comentarios cool, Plum ira tras los pasos de Morelli (Jason O´Mara).

Crítica de una comedia que empieza bien y se pierde luego

Los primeros minutos de Solo por dinero funcionan. Heigl despliega su oficio y todo su repertorio de muecas risueñas: chicas, así se relojea, así se coquetea, así se histeriquea. Son ocurrentes las escenas de una chica común entrando al mundo del hampa, arma en mano (y sin perder el ojo de los brazos de los malhechores ¡y en los abdominales!).

Pero a medida que la cinta se interese en la trama, el film de Julie Anna Robinson confundirá sus intenciones y el tono comenzará a volverse errático: a las chicas que van al cine en grupo a divertirse un rato ¿le interesan los detalles de un policial y los encastres perfectos de las piezas del thriller? No, claro que no. Cuanto más seria se pone Solo por dinero, más pierde el rumbo (básicamente, porque nadie quiere ver a Heigl haciendo de De Niro). Los chistes comienzan a escasear o no causan efecto y el espectador comienza a extrañar los apuntes de chica-Cosmo, de sexo, de comida, de personalidad.

Heigl casi desnuda en la película Solo por dinero

Una Heigl envuelta en la cortina se retuerce esposada en la bañera mientras duda si Morelli la matará o no; aun así la bella protagonista tendrá tiempo para “admitir que fantaseé varias veces con que Morelli me esposara a la cama”. Entre delirantes salidas y torpezas varias pasan los minutos de Solo por dinero, que arrancan una sonrisa, primero, y se hacen largos, eternos, al final.