Proyecto 43 tiene algo de obra cumbre en la filmografía de Peter Farrelly. El creador de Loco por Mary y Tonto y retonto rompe definitivamente con el relato convencional e invita a diferentes directores para que cada uno haga su sketch, que él apenas los unirá con un hilo conductor que poco importa: la cuestión es el gag.

Pero este film definitivo, de ruptura con la narración, tendrá, también, un lugar en común: escogerá de distintos géneros y, curiosamente, escogerá lo peor de cada uno de estos: la falta de cohesión de las "películas corales", lo más vulgar del humor vulgar, el problema de las obras donde ríen los intérpretes pero hay que ver si se reirá el público y el problema entre los problemas, como suele suceder en los filmes de metralleta de chistes, qué hacer cuando sólo algunos resultan graciosos.

Sinopsis de Proyecto 43

Dos adolescentes rastrean por Internet el “Proyecto 43”, una especie de leyenda urbana, o no, que configuran videos varios. Así, el film reúne mini-relatos sin continuidad que desarrollan la plataforma para el humor, humor de características primarias: no hace falta haber superado primer grado para sentarse frente a la película. Escatología, tonteras, sexo, mucho de ese humor que en EE.UU. tanto rinde y aquí ha hecho coincidir un par de estreno (una semana atrás se estrenó ¿Y dónde está el fantasma?ver crítica–, film en la misma tónica).

Una película de humor simplón

Con Proyecto 43 queda expuesto más que nunca aquella frase que reza que sobre los gustos no se ha escrito mucho. Cada cual sabe de que se ríe y es inútil convencer al otro. El film de Farrelly funciona en torno al humor de situaciones, directo, sin detenerse en el desarrollo de la palabra ni bucear en las fallas del lenguaje, allí donde nacen los chistes. Con los sketches del film la cuestión es reírse de cada propuesta (que enseña el hecho gracioso de una y después completa unos minutos, para que la película no culmine a la media hora): un hombre con los, ejem, huevos en la garganta, esta vez literalmente; dos papás que educan a un hijo en el hogar, dos adolescentes que se calientan en la caja de un supermercado, etc.

Crítica de la película Proyecto 43

La cantidad de actores reconocidos puede llevar al espectador a buscar más allá: Hugh Jackman, Kate Winslet, Halle Berry, Naomi Watts tienen que haber encontrado “algo más” para prestarse al film. Y no. Ellos se divierten y lo bien que hacen. Será cada espectador quien sepa si es aquello lo que busca en el cine. Un espíritu safado hay, sí, algo que, convengamos, en el año dos mil ya no tiene la fuerza de décadas atrás. Un poco de incorrección política, una pátina de ambigüedad y paren de contar. Una propuesta sencilla para quienes se rían de cosas sencillas. Quienes busquen más, encontrarán demasiado poco en Proyecto 43.