“Los recuerden mienten un poco”, suele repetir un ícono de la cultura-rock, movimiento que siempre rechazó a Sandro. ¿Cómo habrán sido de jóvenes las madres o abuelas de hoy? Al menos McFly tuvo respuesta; viajó al pasado y conoció a la desenfrenada de su madre que, de adulta, se escandalizaba porque la novia de su hijo subiera a la camioneta estando sólo él.

Eso mismo es Por amor a Sandro, el musical de América. El paso del tiempo y las pasiones. Pasiones de chicas, pasiones de mujeres adultas. Pasiones argentinas. Pasión por Sandro. Pero como homenaje a Roberto Sánchez, Sandro, el espectáculo de Ariel Del Mastro excede todo tributo y se convierte en una obra imperdible, imperdible por sí misma, que viene a sumar calidad a la oferta musical de Buenos Aires.

Por amor a Sandro, sinopsis del musical

“Está buenísimo hacer musicales de afuera; yo también los hice. Pero los argentinos hemos aprendido y ya tenemos la capacidad para contar historias que nos representen”, dijo Del Mastro en la presentación del musical. Y mucho de eso, de lo local, da vida a la obra. La adolescente Alicia (Natalia Cociuffo) vive con sus padres italianos (puede adivinarse inmigrantes) en los fogosos 60s de la Argentina, fogosos para calvario del padre "cuida". Época de rock, twist y minifalda, la muchacha conoce a Sandro (Fernando Samartín) por televisión, en el recordado “Sábado Circulares”. Desde ese día, y hasta la muerte del músico en 2010, Alicia trascurrirá su vida de casada con Antonio (Christian Giménez), sabiendo que su fanatismo por Sandro no es negociable.

“Las nenas" de Sandro, al teatro Premier en una obra completa

Por amor a Sandro no es una obra biográfica. Del Mastro, en una audaz pero acertada decisión de Daniel Dátola, autor del libro, saca de primera línea al personaje de Sandro y sitúa la acción en torno a una de “las nenas” (tal como son conocidas las fans del músico), Alicia.

La pareja, los familiares y los amigos trascurrirán el paso de las décadas marcando la evolución de los personajes y los cambios en la propia carrera del músico (el amigo rockero de Antonio crítica a Sandro apenas comenzado los 70s porque se ha volcado a “esos boleros”), cambios que le permiten a Del Mastro contar, al tiempo de la historia puntual, bastante sobre la cultura argentina.

Comedia, baile y excelentes actuaciones en Por amor a sandro

Impacta, eriza la piel, ¡asusta! la personificación de Samartín. Pero atención que Por amor a Sandro no es un show de imitación (algo con lo que la obra bromea, por medio de otro personaje). Alicia, Antonio, amigos y fans se repartirán el repertorio tomando prestado éste para narrar su historia. Y esta historia, que incluye graciosas partes habladas en las que se destacan Diego Hodara y Julián Pucheta, es una historia de bailes, alaridos, revoleo de bombachas y fidelidad al extremo.

Entre lo que provoca Samartín y sus fans de arriba del escenario, la obra desafía el pacto de realismo convirtiendo, por momentos, al Teatro Premier en una caja del tiempo donde todo se confunde, Samartín con Sandro, fans-actrices con público genuino, y las butacas sobran y qué ganas de sacarlas allí mismo y ponerse a bailar.

Por amor a Sandro, una obra musical de lograda factura técnica

Adrenalínica hasta el estallido, desbordante, rockanrollera, vital y energética, Por amor a Sandro cuenta con todos los elementos: oportuno vestuario, ajustada orquesta (dirigida por Julián Vat), pulidas coreografías, austera pero acorde escenografía y excelente iluminación (diseñada por el propio Del Mastro, que incluye pantalla LED, utilizada con criterio). No hace falta haber sido fan de Sandro para disfrutar de la obra. Pero en tren de tributos "Por amor a Sandro" se termina convirtiendo en un homenaje de exquisita factura.

(La obra se presenta de miercoles a domingo en el Teatro Premier, Buenos Aires, Argentina. Entradas a la venta, precios populares desde $100, en boleteria o por Ticketet)