En Nueva Orleans ya no se puede vivir. Pero se vive. Como en todos otros aquellos sitios en los que no se puede vivir y también se vive. La delincuencia, las violaciones, la complicidad de la policía, la ineficacia de la justicia, han hecho del crimen algo ante lo que único que resta es bajar los brazos, resignado. Pero no en Fuera de la ley.

En el nuevo thriller de Roger Donaldson, protagonizado por un creíble Nicolas Cage, un grupo de extrema derecha se “encarga” de los malvivientes. Esta licencia para matar por parte de “los buenos” –el sueño de más de uno en las clases acomodadas de las grandes megápolis–, es el punto de partida de esta polémica, provocadora y potente película.

Fuera de la ley, sinopsis de la película

Will Gerard (Nicolas Cage) es un simple maestro de escuela pública en la imposible Nueva Orleans. Su vida va viento en popa cuando su esposa (January Jones) sufre un violento ataque sexual. En la sala de espera del hospital, un misterioso hombre (Guy Pierce) se acerca a Will para decirle que, si él acepta, una extraña organización se hará cargo del culpable. Will tendrá que hacer algún favor, algo a cambio, ya veremos, pero el violador tendrá su castigo.

Meses después la pareja volverá a saber de la organización. Entre pedidos, reclamos y violentos aprietes, Will se verá inserto en una telaraña de asesinatos, negociados y corruptelas.

Fuera de la ley, una película difícil bien resuelta

Aun con su imparcial estilo y su propaganda conservadora y violenta, Fuera de la ley cuenta con varios puntos a su favor. Su controvertida propuesta, basada en las diferentes posturas ante el crimen que ofrecen la derecha más reaccionaria y los constitucionalistas ante el problema. Pero también lo es su complejo guión, donde cada acto tendrá su consecuencia y cada consecuencia su respectivo acto (tejido con disimulo a lo largo de la trama para darse a conocer en el momento oportuno).

El film también destacará la capacidad narrativa de Donaldson, que hace sencilla la comprensión de cada escena, cada secuencia. Y por último, también será para resaltar la elección de hacer de Fuera de la ley un thriller y no una película de acción. A medida que Will se envuelva más y más en la red de justicieros, la película se acercará a El juego (el excelente film de Fincher por Michael Douglas) en intriga, tensión, sin dejar, por eso, temática y reflexión.

Inseguridad: la respuesta reaccionaria, en clave de ficción

Entretenimiento, temática y reflexión. Difícil de conseguir todo junto y sin embargo, cuando sucede, estamos ante lo paradigmático de la cultura hollywoodense. Al crimen se lo combate con justicia, con mano propia o con mano dura: esas parecen ser las opciones que ofrece Fuera de la ley (estaría bien reclamar educación e igualdad, pero ya no sería un film hollywoodense). De acuerdo con la opción escogida podrá el espectador soñar con un tiempo más pacifico o adentrase en un espiral de violencia, porque justamente "justicia" sigue siendo ese concepto tan sencillo que al cine estadounidense le cuesta comprender e insiste en confundir (y difundir). Cada cual sabrá, no sólo qué corresponde, sino también qué conviene. Hasta decidirse qué mejor idea que sujetar las manos a la butaca, entregarse a la ficción.