Dice un lugar común que el porteño (oriundo de Buenos Aires) es “chanta”. Dentro de los “chantas” clásicos del cine argentino, Ricardo Darín fue, durante décadas, el paradigma de la profesión. Por contraposición, Diego Peretti sería el honesto. El director David Marqués los reunió, al menos durante una escenita, para que Darín le pase el cetro. Porque, de movida, Peretti es un buen tipo en Fuera de juego (hasta podría pasar como una evolución de su personaje en Un amor -ver crítica). Pero el chanta no sólo es chanta, también es molesto. Y pasa la carga. Contagia.

Sinopsis de la película Fuera de juego

Diego (Peretti) es un ginecólogo que no sabe ni quiere saber nada con el fútbol en su vida. Pero el tío infartado (Ricardo Darín) le dio los derechos de una joven promesa futbolística (“Chino” Darín, hijo de Ricardo) que está en el ojo del Real Madrid, para que viaje a España y cierre el pase del jugador.

Diego llegará al aeropuerto donde, oh, sorpresa, otro representante espera. Javi (Fernando Tejero) también es dueño del pase (alguna complicación que les legó el papá del chico). Ambos tendrán que unir fuerzas para cerrar el trato con el Real.

Diego Peretti, actor consolidado

El gancho de Fuera de fuego pasa por Diego Peretti, está claro. Actor de renombre que garantiza buena actuación y timming para la comedia, Peretti se las ingenia para componer, con naturaleza, un personaje que de chanta no tiene nada, pero se verá empujado a hacer de (chanta).

Con Tejero, el actor argentino compondrá una pareja de adorables torpes a los que poco le saldrá bien, pero, perseverantes los muchachos, ambos seguirán adelante en las telarañas de representantes, abogados, buitres, cuervos ¡e incluso gatos!, entre la inefable fauna que rodea el fútbol.

Fuera de juego, dirigida por Marqués

Marqués contó con un buen guión a la hora de filmar. Con mucha sagacidad para detectar los gags de éste, el director avanza los minutos de la película a ritmo pausado confiando en las palabras. Lo bien que hace. Si bien es cierto que el ritmo del film es lento, Fuera de juego cuenta con situaciones que fluyen con naturalidad y logran muchísimas sonrisas e incluso varias carcajadas.

Crítica de la película Fuera de juego

Aparte del pequeño papel que juega Ricardo Darín, también andan por allí Martín Palermo e Iker Casillas, sacándose las ganas con la pantalla grande.

Los minutos de Fuera de juego van moviendo las subtramas y los personajes secundarias con inteligencia, para que todo desemboque en un buen final, más cercano a la comedia romántica que al género cómico. Para resumir en lenguaje futbolero: acostumbrado el cine en lengua española a tirar todo al lateral, esta vez Fuera de juego rompe la trampa del orsai y termina la película con un grito de gol, gol familiar, gol de cine en familia.