El realizador de Candidata al poder y La última fortaleza, el israelí Rod Lurie, escribe y dirige Perros de paja (Straw Dogs), versión actualizada del filme homónimo que el mítico Sam Peckinpah rodó hace cuarenta años.

Basada en la novela de Gordon Williams The Siege of Trencher´s Farm, este remake no alcanza las cotas de transgresión y polémica del original, con el que no aguanta comparación alguna. Eso sí, el resultado final es el de un producto medianamente entretenido.

Perros de paja: Rod Lurie pierde la perspectiva de Peckinpah

Como todo remake, es necesario establecer una comparación con la versión original. Algunos cambios no suponen una variación sustancial, como el diferente escenario, ambientando la acción en el sur de Estados Unidos (la de Peckinpah transcurría en Inglaterra) o la actualización a la sociedad de ahora, cuarenta años después del filme original.

Sin embargo Lurie pierde la perspectiva en ciertos aspectos que hicieron de Perros de paja una película inolvidable. El más importante llega con la secuencia de la violación. En la novela en que está basada, no había contenido sexual alguno, ya que el argumento se limitaba a la violencia. Peckinpah introdujo este elemento y provocó tal reacción, que la película sufrió la censura en algunas de sus escenas.

Violación light en la versión moderna de Perros de paja

De hecho la mencionada violación fue el punto de inflexión, no por los planos mostrados, sino por la ambigua actitud de la protagonista (Susan George), que primero se resiste, como es lógico, pero que después llega a experimentar placer, hasta el punto que después del terrible suceso, su personaje parece más ofendido que traumatizado.

En la versión actual, Lurie se carga toda esa parte. Ciertamente Kate Bosworth es tan atractiva como Susan George y la vestimenta moderna le permite portar ropa más provocativa que en los 70. Pero la parte relacionada con su posible actitud provocadora se queda ahí, de manera que todo lo que muestra el filme, ya sea la mencionada violación o las escenas de violencia, resulta excesivamente moderado, incluso comedido.

James Marsden muy por debajo de Dustin Hoffman en Perros de paja

Por otro lado está la figura del protagonista masculino. Dustin Hoffman era el perfecto cerebrito enclenque y no demasiado bien parecido, alguien acostumbrado a sufrir los excesos de los abusones. Comprobar cómo era capaz de sobreponerse a sus miedos y dar su merecido a un grupo de hombres violentos y físicamente muy superiores, de una manera creíble (nada de hazañas ridículas como las vistas en la reciente Immortals) resultaba espectacular.

Pero en el filme de Lurie, el papel de Hoffman es interpretado, sin demasiada convicción, por todo un X-Men como James Marsden, actor al que el público está habituado a ver como galán. Por si fuera poco encarna a todo un sofisticado guionista de Hollywood, por lo que en ningún momento choca verlo de pareja con la radiante Kate Bosworth, máxime cuando ya formaron matrimonio en la gran pantalla en la película de Brian Singer Superman Returns, en la que había sido capaz de robar a todo un Superman, a su amada Lois Lane.

Reparto de Perros de paja

Analizando la película en sí misma, sin tener en cuenta la alargada sombra de Peckinpah, la actual Perros de paja podría resumirse como un eficaz thriller, más bien ameno, que retrata fielmente la América rural, compuesta por una sociedad ultraconservadora, que chocará por completo con la modernidad de la pareja recién llegada.

En cuanto a los personajes, a los ya mencionados James Marsden (The Box, Comportamiento perturbado) y Kate Bosworth (El camino del guerrero, 21:Black Jack) hay que sumar a Alexander Skarsgård (True Blood, Melancholia) como líder del grupo de violentos aldeanos locos por arrebatar a la chica al protagonista, integrado por Rhys Coiro (24, El séquito), Billy Lush (The Chicago Code, Generation Kill) y Drew Powell (Persecución extrema, Starship Troopers 2), Laz Alonso (Avatar, Fast & Furious 4) como incompetente sheriff local y Walton Goggins (Justified: La ley de Rylan, Cowboys & Aliens).

Mención especial merecen, por su relevancia en la trama, los personajes interpretados por James Woods (Shark, Vampiros de John Carpenter), Dominic Purcell (Blade III, Prison Break) y Willa Holland (Legión, Génova). Woods, posiblemente lo mejor en cuanto a interpretación de la película, es el borracho ex entrenador del equipo de fútbol americano local, que está loco por dar una paliza a Jeremy (Purcell), un muchacho con cierto grado de deficiencia mental, por creer que abusa sexualmente de su hija (Holland), cuando realmente es ella la que, en el más puro estilo "Lolita del pueblo", acosa sin parar al pobre Jeremy. La interacción entre estos caracteres será la chispa que desencadenará la tragedia final.

Perros de paja de Rod Lurie: digerible y olvidable

Así pues, Perros de paja de Rod Lurie no deja de ser una película más o menos entretenida, que no deja mal sabor de boca en su conjunto, pero que desgraciadamente se olvidará con facilidad. Con respecto a la original mantiene el alto grado de violencia, aunque nunca deja de moverse por los derroteros de la corrección.

A causa de esa búsqueda de lo políticamente correcto, pierde toda capacidad de perturbación, algo por lo que la muy incorrecta, controvertida e incómoda película de Peckinpah, considerada por muchos una obra maestra sobre la condición humana, estrenada en 1971, se mantiene todavía viva en el recuerdo.