
- Liam Neeson & Diane Kruger en Sin identidad - Warner Bros. Pictures
El director español Jaume Collet-Serra, habitual del cine de terror de serie B por películas como La casa de cera o La huérfana, cambia de registro con Sin identidad (Unknown) un thriller de suspense, con ecos hitchcockianos y referencias más que evidentes de El caso Bourne.
Es un filme que funciona únicamente en su primera parte, ya que una vez descubierto su principal enigma, además de perder mucha fuerza, evidencia una serie de errores de guión excesivamente grandes, para una película que logró ser número uno en taquilla en su primer fin de semana en Estados Unidos.
Sinopsis de Sin identidad
Lo mejor está en su inicio: un eminente biólogo, que viaja a Alemania para llevar a cabo una ponencia en la universidad, sufre un accidente; cuando despierta en el hospital, descubre que un desconocido le ha sustituido en su vida.
Mientras dura la incertidumbre sobre el personaje principal, el guión funciona muy bien como el clásico relato de identidades robadas, en el que nadie cree al protagonista. Algo así como lo que le sucedió a Sandra Bullock en La red o, remontándonos en el tiempo, a Cary Grant en la genial Con la muerte en los talones.
Sin embargo, el libreto concebido por Oliver Butcher (Dr. Jekyll y Mrs. Hyde) y Stephen Cornwell (Zorros del desierto), basado en la novela Out of My Head de Didier Van Cauwelaert, no logra mantener el suspense y la tensión durante demasiados minutos. En lugar de continuar con la intriga, cometen el error de desvelar la gran revelación de la historia demasiado pronto. A partir de ahí, tratan de enganchar al espectador con giros cada vez más disparatados, de tal manera que el filme, a medida que avanza el metraje, se vuelve cada vez más incongruente.
Reparto de Sin identidad
Así las cosas, lo mejor de toda la producción son las interpretaciones, en especial la de Liam Neeson, en un personaje que indudablemente recordará, en algunos tramos del filme, al que Harrison Ford interpretó en Frenético, de Roman Polanski. Su rostro es absolutamente expresivo tanto en los momentos en los que domina la situación, como en los instantes de sufrimiento, cuando cree haber perdido por completo su hasta entonces acomodada vida.
También destacan Diane Krueger (Las vidas posibles de Mr. Nobody, Malditos bastardos) en el rol de una ilegal que se convierte en la única ayuda del protagonista, Bruno Ganz (El hundimiento, Los niños del Brasil) en el rol de un inteligente ex oficial del ejército alemán, January Jones (Radio encubierta, Ejecutivo agresivo) encarnando a la hermosa esposa del personaje interpretado por Neeson, Aidan Quinn (Caza al terrorista, Leyendas de pasión) como suplantador de identidad, Sebastian Koch (El libro negro, La vida de los otros) en el rol de un confiado catedrático universitario y Frank Langella (The Box, El desafío - Frost contra Nixon) como villano principal.
En resumidas cuentas, Sin identidad es una película cuya premisa inicial genera altas expectativas, pero que termina por hundirse a causa de un desarrollo tan inverosímil como poco original. Las impecables actuaciones de todo el elenco y la solvente realización técnica, sobre todo en el buen uso de la cámara, no consiguen que Jaume Collet-Serra dé el salto definitivo, pues este filme, al igual que el resto de su filmografía, no logra desprenderse del inconfundible sello de Serie B.
