El realizador Steve McQueen (que no tiene nada que ver con el famoso protagonista de "La gran evasión") es el responsable de "Shame", uno de los films más polémicos del año, por su fuerte carga de sexo. El protagonista, Michael Fassbender ("X-Men. Primera generación", "Un método peligroso"), ganó la Copa Volpi al mejor actor en el Festival de Cine de Venecia, pero también ha hecho correr ríos de tinta en torno al tamaño de su miembro viril. En concreto, Los Angeles Times recogió un rumor que circulaba con fuerza en Hollywood según el cual la Academia no ha nominado al Oscar al actor porque sus medidas genitales han sido más comentadas que su trabajo interpretativo.

"Puede jugar sin manos al golf", bromeó en torno a este asunto George Clooney en los Globos de Oro. Por sus explícitas secuencias eróticas, el film ha sido clasificado NC-17 (para mayores de 17 años) en Estados Unidos, lo que restringe algo la carrera comercial de las películas.

"Shame" se estrena en España el 17 de febrero.

Sinopsis de "Shame", adicción al sexo

Brandon (Michael Fassbender), ejecutivo podrido de dinero de treinta y tantos años, parece estar necesitado en todo momento de dar rienda suelta a sus instintos sexuales. No sólo intenta llevarse a la cama por una noche a todas las mujeres que se encuentra a su alrededor, sino que también se acuesta con prostitutas, y consume la pornografía más dura que encuentra en internet.

Le cambiará su rutina habitual la llegada de Sissy (Carey Mulligan), su hermana, siempre rebelde y un tanto problemática, que parece enferma. Brandon trata de ignorarla como siempre ha hecho, pero pronto se descubre a sí mismo preocupándose por ella.

Un descarnado retrato de la adicción al sexo

Acierta el realizador Steve McQueen al sacar a la palestra un asunto de plena actualidad. La adicción al sexo, alimentada por la sobredosis de imágenes pornográficas que ofrece internet y la televisión, puede llegar a ser un problema, hasta el punto de embrutecer y despersonalizar a más de un individuo sin muchos asideros vitales.

Steve McQueen no escatima en crudeza, y sigue la línea hiperrealista de "Hunger", su film sobre la huelga de hambre de un miembro del IRA. Ambas obras están bastante relacionadas entre sí. "Si mi película anterior, hablaba de un hombre privado de libertad, que utilizaba su cuerpo como instrumento político y a través de ese acto creaba su propia libertad, ésta se centra en una persona que goza de todas las libertades occidentales y que, a través de su aparente libertad sexual, crea su propia prisión", resume el realizador.

Crítica de "Shame" mucha carne y poco contenido

La cruda realidad es que cuando un film llega rodeado de mucha polémica sexual ("Una proposición indedente", "Showgirls", "Emmanuelle", "HIstoria de O") por regla general los resultados artísticos dejan mucho que desear, y sólo en algún caso aislado ("El último tango en París") el producto tiene también algún interés. "Shame" se queda a medio camino. Por un lado, cuenta con una cuidada factura y su tratamiento del tema central despierta el interés del espectador.

Además, la labor del reparto es correcta. Carey Mulligan ("An Education", "Drive") vuelve a demostrar que es una de las mejores actrices jóvenes del momento. Por su parte el magnético Fassbinder se ha trabajado mucho a su personaje, pero no emociona, y quizás resulta un tanto exagerado el galardón cosechado en la cita veneciana.

También es cierto que el film se limita a mostrar una y otra vez la obsesión del protagonista, y su reiteración de secuencias de sexo sin muchos más elementos acaban produciendo que el ritmo se estanque y el espectador se desinterese. Quizás había levantado demasiadas expectativas.