Después de haber recaudado la friolera de 500 millones de dólares mundialmente y de ser la comedia más vendida en DVD de la historia, no sorprende que los productores y el director de Resacón en Las Vegas (The Hangover, 2009) se rindieran al poder de la taquilla para embarcarse en una nueva (y aburrida) aventura del "grupo salvaje". Es Resacón 2: ¡Ahora en Tailandia!

Argumento de Resacón 2 ¡Ahora en Tailandia! (2011)

El dentista que perdió el diente en Resacón en Las Vegas, Stu (Ed Helms), se casa, y esta vez a conciencia. Atrás queda su loco matrimonio en Las Vegas con la prostituta interpretada por Heather Graham. Su nuevo enlace con la chica de sus sueños se va a celebrar en la casa Tailandesa de los padres de ella. Stu pide a sus amigos, Phil (Bradley Cooper) y Doug (Justin Bartha), que viajen con él para vivir juntos el compromiso. Muy a regañadientes, Stu aceptará también la incorporación en el grupo de Alan (Zack Galifianakis).

Los protagonistas vivirán casi un calco de su infame pasado en la ciudad de los casinos. Después de una mala jugada de Alan, el wolfpack amanecerá en una sucia habitación de un hotel en Bangkok. Si en la primera parte perdieron a Doug, en esta ocasión tendrán que encontrar a Teddy (Mason Lee), hermano de 16 años de la futura esposa de Stu e hijo del hombre que más odia al dentista: su suegro.

Resacón 2 repite la misma fórmula de Resacón en Las Vegas

La estructura narrativa de Resacón 2 no difiere mucho de la primera parte. Los protagonistas se dedicarán a deconstruir la noche anterior acompañados por insertos de exitosas canciones pop y rock. Esto último, junto a un humor más zafio que el de la película de 2009, sugiere que lo mismo la podría haber dirigido los Farrely Brothers en vez de Todd Philips.

Y no es que Philips fuera un ejemplo de sutileza en sus anteriores films (el incluir a Tom Green en Road Trip (2000) habla por sí solo) pero Resacón en Las Vegas ofrecía suficientes elementos para pensar en un futuro muy prometedor para Philips, cualitativamente hablando. The Hangover tenía una historia original y bien hilvanada, un Afters Hours (1985) del siglo XXI; y la planificación en formato panorámico conseguía una indudable belleza y electrizantes secuencias. Los diálogos eran vibrantes y el espectador no sabía con lo que se iba a encontrar.

Resacón 2, entre el tedio y el esperpento

Tal y como ocurría en Resacón en Las Vegas, Todd Philips recurre a numerosos primeros planos de la inexpresiva cara de Zack Galifianakis. Eso, que en la primera parte tenía algo de gracia, resulta tedioso en esta secuela, y más si se tiene en cuenta que el director es consciente de que esos planos están destinados a la risa fácil.

El diente ausente de The Hangover es cambiado aquí por un tatuaje y el bebé por un mono, cuyo abandono por parte Alan en la puerta de una clínica es tan embarazoso como falto de gracia. La variación de los factores no altera el producto, las situaciones son muy parecidas a las de la primera pero con otro disfraz y la sorpresa brilla por su ausencia.

El inquieto y "nudista" gangster Chow (Ken Jeong) y Mike Tyson vuelven a aparecer en esta segunda parte. Paul Giamatti también se deja caer por ahí, más gordo de lo normal pero con sus cualidades interpretativas intactas. La seriedad de su personaje refleja bien el lado tenebroso de esta película que se hace pasar por una comedia. Tampoco deja de ser inquietante el optimismo con el que acaba Teddy... después de que uno de sus dedos haya sido cortado.

Pocas risas en Resacón 2

Y es que pocas cosas tienen gracia en Resacón 2. Los actores están muy forzados, demasiados gritos, demasiados lloros infantiles que dejan en evidencia el talento de los intérpretes. Es casi una parodia de ellos mismos, y, más que divertir, insulta. Bradley Cooper, recién salido de la taquillera Sin Límites (2011) se pasea sin pena ni gloria por la película, haciendo lo que puede con un rol pobre y sin peso.

Una lástima que haya que esperar al final de la película para que la risa asome en las caras del espectador, el momento en que se muestra (al igual que en Resacón en Las Vegas) mediante fotos grabadas en un móvil lo que verdaderamente pasó en ese lapsus de tiempo que los protagonistas olvidaron.

A día de hoy, en su primer fin de semana norteamericano, Resacón 2 ya está rompiendo records de taquillas. No se puede culpar a los espectadores, que han acudido en masa al cine, del éxito de esta mediocre secuela. Todos esperaban el mismo nivel de la primera parte. Por desgracia, no lo tiene.